Werthein condena la detención del gendarme argentino en Venezuela
En una reciente declaración que generó un fuerte eco en la esfera política internacional, el canciller argentino Gerardo Werthein se pronunció sobre la desaparición del gendarme Nahuel Gallo en Venezuela, asegurando que el Gobierno Nacional “no va a tolerar esta situación”.

Las palabras de Werthein se producen en un contexto tenso, donde las relaciones entre Argentina y el régimen de Nicolás Maduro han vuelto a estar en el centro del debate.
El canciller se refirió específicamente a las afirmaciones realizadas por el gobierno venezolano, que ha señalado que Gallo ha estado “viajando por todo el mundo”. Werthein desmintió categóricamente estas declaraciones, subrayando que los documentos de la Dirección de Migraciones indican que Gallo estaba radicado en Uspallata y que únicamente había realizado viajes a Chile.
“Venezuela hace que todos los días sean difíciles. Es totalmente falso lo que dice. Los informes de migraciones no muestran que haya viajado por todo el mundo; él estaba radicado en Uspallata”, afirmó Werthein, quien también destacó la situación familiar del gendarme: Gallo tiene una hija argentina de dos años y su esposa, de nacionalidad venezolana, viajó a Venezuela para visitar a su madre, momento en el cual fue detenido.
El canciller calificó la detención de Gallo como “arbitraria” y acusó al régimen venezolano de intentar desviar la atención mediante una “narrativa” que no responde a la realidad. “Las fue a visitar y lo detuvieron arbitrariamente, lo acusan de cumplir misiones”, agregó.
Werthein también denunció la situación de otros empleados de la embajada argentina en Venezuela, quienes han sido llevados a la cárcel y acusados de diversos delitos, y cuyas familias han sido amenazadas. “Los movimientos de Nahuel Gallo están asentados por la Dirección de Migraciones y se van a publicar a la brevedad”, aseguró.
En su intervención, el canciller reveló que el Gobierno argentino ha tomado medidas diplomáticas, comunicándose con Naciones Unidas para abordar el caso de Gallo. Sin embargo, expresó su deseo de que el presidente de la ONU se involucre personalmente, en lugar de limitarse a promover resoluciones “políticamente inclinadas”.
“¿Qué podemos esperar de Venezuela, que no es un Estado de derecho? ¿Cuánto más hay que tolerar? ¿No alcanza con falsear resultados? ¿No alcanza con que se violen todos los derechos humanos?”, cuestionó Werthein, reflejando la frustración del Gobierno argentino ante la situación actual.
Finalmente, el canciller informó que se está en comunicación con Brasil para intentar facilitar el regreso de Gallo a Argentina. No obstante, advirtió que la situación es “altamente compleja”, debido a las diferencias entre los códigos de los Estados de derecho y las dictaduras que operan en la región.
“Esto no se puede tolerar. Que se lleven a un visitante argentino y traten de falsear la información es una metodología de intentar perpetuarse a pesar de todo y todos los venezolanos”, concluyó Werthein, dejando claro que el Gobierno argentino continuará luchando por la defensa de los derechos de sus ciudadanos en el extranjero.
La comunidad internacional observa con atención este caso, que no solo pone de manifiesto la delicada situación de los derechos humanos en Venezuela, sino que también resalta la importancia de la protección consular en situaciones de crisis.
