18 de mayo de 2026

Encuesta: Milei lidera el voto duro, pero también concentra el mayor rechazo

El relevamiento de Zuban Córdoba confirma además que el escenario político sigue dominado por liderazgos fuertes, aunque cada vez más condicionados por altos niveles de rechazo social, un fenómeno que limita la construcción de consensos y profundiza la polarización.

Una nueva encuesta de la consultora Zuban Córdoba dejó al descubierto un escenario político marcado por la fuerte polarización y el desgaste de las principales figuras de la centroderecha argentina. Aunque el presidente Javier Milei conserva el núcleo de apoyo más sólido entre los dirigentes analizados, también aparece como el candidato con el nivel de rechazo más alto.

El estudio, realizado sobre 2.000 casos en todo el país entre fines de abril y comienzos de mayo, muestra que Milei alcanza un 18,7% de “voto seguro”, ubicándose por encima de Patricia Bullrich y Mauricio Macri en términos de respaldo firme. Sin embargo, cuando se suman los votantes que “probablemente” elegirían a cada dirigente, Bullrich logra superar al Presidente y se posiciona con el mayor potencial electoral dentro del espacio.

La ministra de Seguridad reúne un 32% de intención de voto total entre apoyo seguro y probable, mientras Milei queda apenas por detrás con 31,4%. Macri, en tanto, alcanza un 30%, aunque con un nivel de adhesión firme considerablemente menor.

El dato más significativo del relevamiento no pasa únicamente por quién lidera, sino por el techo político limitado que muestran las tres figuras. Según la encuesta, todos comparten niveles de rechazo cercanos al 60%, una señal de agotamiento y fragmentación dentro del electorado de centroderecha.

El caso de Milei resulta especialmente llamativo: mantiene una base intensa de seguidores que sostienen su liderazgo, pero al mismo tiempo enfrenta un rechazo social elevado que podría convertirse en un obstáculo para ampliar su caudal electoral. La encuesta refleja así una dinámica cada vez más evidente en la política argentina: dirigentes con apoyos muy consolidados, pero con enormes dificultades para seducir a los sectores moderados o independientes.

En paralelo, el crecimiento de Bullrich dentro del oficialismo también expone tensiones internas. La ministra aparece como una figura con capacidad de captar votos más allá del núcleo libertario duro, en momentos donde la imagen presidencial atraviesa un desgaste producto de la crisis económica, las disputas internas y los conflictos judiciales que rodean al Gobierno.

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