Fuerte preocupación social: el 41,9% afirma no aguantar más la crisis económica
La crisis económica sigue profundizando el malestar social en la Argentina. Un relevamiento nacional realizado por la consultora Giacobbe & Asociados reveló que el 41,9% de los consultados asegura que ya no puede soportar más la situación actual del país, un dato que la firma definió como el límite de tolerancia o “frontera de dolor” de la sociedad.

El estudio muestra además que otro sector importante de la población considera que su capacidad de resistencia también es limitada: el 15,1% afirmó que podría sostenerse apenas seis meses más, mientras que un 8,2% dijo tener margen para llegar hasta un año.
Los porcentajes descienden entre quienes creen poder atravesar períodos más extensos: apenas el 3,5% sostuvo que podría resistir dos años y el 2,8% unos tres años más. En contrapartida, un 27,5% manifestó estar dispuesto a esperar otros cuatro años pese al complejo escenario económico.
En el plano político, la encuesta reflejó una fuerte polarización y altos niveles de imagen negativa entre los principales referentes nacionales. Dentro del oficialismo, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich fue quien obtuvo el mejor diferencial, con un 39,7% de valoración positiva frente a un 49,7% negativa.
Por su parte, el presidente Javier Milei alcanzó un 35,9% de imagen positiva y un 53,9% negativa, mientras que la vicepresidenta Victoria Villarruel registró apenas un 16,9% de apoyo contra un 59,2% de rechazo.
Entre las principales figuras opositoras, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner obtuvo un 27,9% de imagen positiva y un 59,3% negativa. El gobernador bonaerense Axel Kicillof reunió un 34,1% de valoración favorable frente a un 53,2% desfavorable, mientras que el exmandatario Mauricio Macri registró un 16,5% de imagen positiva y un 57,3% negativa.
La encuesta se realizó entre el 4 y el 9 de mayo sobre un universo de 2.500 personas de todo el país, mediante consultas efectuadas a través de dispositivos móviles.
El informe también incorporó un apartado orientado a medir percepciones ideológicas. En relación con el liberalismo, los encuestados asociaron tanto conceptos positivos, como “libertad” y “esperanza”, como otros negativos vinculados a “corrupción”, “pobreza” y “delincuencia”.
En cuanto al progresismo, surgieron términos favorables relacionados con “igualdad”, “avance” y “futuro”, aunque también aparecieron definiciones críticas como “decadencia”, “corrupción” y “pobreza”, reflejando una sociedad atravesada por miradas contrapuestas y un fuerte desgaste económico y político.
