Levantaron el secreto fiscal de Adorni y su esposa, se profundizan las dudas sobre su evolución económica
La investigación no solo intenta determinar la legalidad de los fondos, sino también despejar una pregunta de fondo: si el crecimiento económico del funcionario responde a mecanismos transparentes o si, por el contrario, evidencia inconsistencias que podrían derivar en responsabilidades penales.

La decisión del juez federal Ariel Lijo de levantar el secreto bancario, fiscal y financiero de Manuel Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, marca un punto de inflexión en una causa que ya venía rodeada de sospechas sobre el crecimiento patrimonial del funcionario.
La medida, impulsada por el fiscal Gerardo Pollicita, apunta a reconstruir con precisión el origen de los fondos en un contexto donde las explicaciones públicas resultan, hasta ahora, insuficientes.
El foco judicial se sitúa en el período comprendido desde 2022, coincidente con una serie de movimientos económicos que contrastan con la actividad previa del funcionario. La inclusión de la firma AS Innovación Profesional dentro de la investigación amplía el alcance del análisis, sugiriendo que la estructura societaria también podría ser clave para entender la dinámica de los ingresos declarados.
Desde la fiscalía sostienen que el objetivo central es confrontar los datos bancarios con las declaraciones juradas, un procedimiento habitual en casos de presunto enriquecimiento ilícito pero que, en este escenario, adquiere relevancia por la acumulación de indicios: adquisición de propiedades, operaciones recientes y un entramado de préstamos cuya trazabilidad genera interrogantes.
En paralelo, la causa incorpora elementos que complejizan la lectura política del caso. Los viajes en aeronaves privadas, el uso de recursos oficiales por parte del entorno familiar y las operaciones inmobiliarias concentradas en un corto período alimentan la percepción de un salto patrimonial difícil de explicar únicamente por ingresos formales.
El testimonio de la escribana Adriana Nechevenko agrega otra capa de controversia. Su admisión de haber gestionado operaciones en dependencias oficiales y su vínculo personal de larga data con el funcionario plantean interrogantes sobre posibles zonas grises entre lo privado y lo institucional. A esto se suma la revelación de que las prestamistas tendrían vínculos directos con el propio Adorni, lo que podría debilitar la solidez de esas operaciones como respaldo financiero independiente.
Otro dato que refuerza las sospechas es la concentración de transacciones en un período reciente, luego de años sin actividad inmobiliaria significativa. Este cambio abrupto en el comportamiento patrimonial es, precisamente, uno de los aspectos que la Justicia busca desentrañar.
