El Gobierno promete profundizar la motosierra mientras apuesta a la reelección de Milei en 2027
El vocero Adrián Ravier aseguró que “la motosierra continuará” mientras Milei permanezca en la Presidencia y se mostró convencido de que el oficialismo podrá imponerse en primera vuelta. La definición revela que el ajuste fiscal dejó de ser presentado como una herramienta transitoria para convertirse en uno de los principales pilares políticos del proyecto libertario.

A poco más de un año de las próximas elecciones nacionales, el Gobierno de Javier Milei no solo ratificó que mantendrá su política de ajuste, sino que ya proyecta un escenario de reelección en 2027.
Ravier defendió la reducción del gasto público como el mecanismo que permitió, según el Gobierno, equilibrar las cuentas, contener la inflación y favorecer una expansión de la actividad económica. También sostuvo que el país atraviesa récords de producción, exportaciones y consumo. Sin embargo, ese diagnóstico convive con indicadores que muestran una realidad mucho menos favorable para una parte importante de la población: desde el inicio de la gestión de Milei, más de 411.000 trabajadores registrados fueron desvinculados y más de 30.600 empresas dejaron de funcionar, de acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo analizados por el CEPA.
Solo durante mayo se perdieron 2.265 puestos de trabajo por día y cerraron 2.371 empresas, con un impacto particularmente fuerte en el comercio y la industria manufacturera. La distancia entre el discurso oficial y estos números plantea una discusión central: mientras el Gobierno mide el éxito del modelo principalmente a través del equilibrio fiscal y determinados indicadores macroeconómicos, el mercado laboral exhibe costos concretos que recaen sobre trabajadores y empresas.
Ajuste como bandera política hacia 2027
La insistencia oficial en que “la motosierra no se apaga nunca” anticipa que el Gobierno buscará convertir el ajuste en una identidad política de cara a las próximas elecciones. La apuesta supone que la estabilización de las variables macroeconómicas terminará traduciéndose en una mejora perceptible en los ingresos y en las condiciones de vida. Pero esa promesa todavía enfrenta el desafío de demostrar que la recuperación económica puede sostenerse sin profundizar el deterioro del empleo y del poder adquisitivo.
La confianza expresada por el oficialismo sobre una eventual reelección en primera vuelta también muestra que Milei pretende llegar a 2027 con la motosierra como principal argumento de campaña. El interrogante, más que electoral, será económico y social: si los beneficios del ajuste alcanzan efectivamente a la mayoría de los hogares o si el costo de la transformación continúa concentrándose en quienes dependen de un salario o de una pequeña empresa para sostener sus ingresos.
