Una foto sobre el consumo que Milei difundió para defender su gestión terminó bajo sospecha por posible uso de IA
El episodio protagonizado por Milei trasciende el posible uso de inteligencia artificial. La cuestión de fondo es qué elementos son considerados válidos para respaldar un diagnóstico económico: los datos estadísticos, la experiencia cotidiana de los consumidores o imágenes seleccionadas para transmitir una determinada percepción de la realidad.

En medio de la discusión sobre la evolución del consumo interno y frente a distintos indicadores que muestran dificultades en la actividad comercial, el presidente Javier Milei quedó envuelto en una controversia digital luego de publicar en sus redes sociales una imagen con la que buscó cuestionar las mediciones negativas sobre la economía.
El mandatario compartió una fotografía del Shopping Soleil con la intención de exhibir una importante cantidad de personas en el centro comercial y utilizar esa escena como argumento frente a los informes que señalan una retracción del consumo.
Sin embargo, la publicación produjo el efecto contrario al esperado y rápidamente comenzó a ser cuestionada por usuarios que señalaron que la imagen podría haber sido generada o modificada mediante inteligencia artificial.
Junto a la fotografía, Milei escribió un mensaje en el que planteó que la escena podía ser una muestra de que los datos difundidos sobre la economía no reflejaban la realidad.
En su publicación también lanzó fuertes críticas contra los medios de comunicación y las encuestas que, según su interpretación, presentan un panorama económico diferente al que se observa en determinados espacios comerciales.
Pero la discusión rápidamente dejó de centrarse en el consumo para trasladarse a la autenticidad de la fotografía. Distintos usuarios realizaron un análisis visual de la imagen y señalaron características que, a su entender, serían compatibles con una producción artificial.
Entre los elementos cuestionados apareció la actitud de varias de las personas que aparecen en la escena.
Según las observaciones difundidas en redes, algunas figuras presentan posiciones corporales poco naturales, expresiones rígidas y una aparente falta de movimiento, características que suelen asociarse a imágenes generadas mediante herramientas de inteligencia artificial.
Según consignó el portal de noticias Minutouno, con el correr de los minutos, el escrutinio digital profundizó el diagnóstico y dejó al descubierto múltiples indicios de edición artificial:
►Carteles confusos y textos ilegibles: La cartelería institucional del centro comercial presentaba tipografías indescifrables y distorsionadas.
►Fallos en automóviles: Un vehículo exhibido en el interior del predio mostraba textos con escasa nitidez y bordes marcadamente irregulares.
►Anomalías anatómicas: Varios usuarios señalaron tramos insólitos, como una persona que aparentaba tener tres pies u otra con dos pares de pantalones superpuestos.
►Efectos visuales: Rostros con facciones deformadas o extrañas, fondos excesivamente difuminados y texturas con un acabado «suavizado» característico de los generadores automáticos de imágenes.

