La ONU reclama investigaciones por las muertes de migrantes bajo custodia en Estados Unidos
Las actuaciones del ICE generó fuertes críticas en los últimos meses, particularmente por el uso de tácticas consideradas contundentes durante los operativos contra migrantes. A ello se suman episodios de violencia y tiroteos mortales ocurridos durante acciones de control migratorio.

El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reclamó a Estados Unidos que investigue y establezca responsabilidades por las muertes registradas en centros de detención migratoria. Según señaló ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, 23 personas han fallecido bajo custodia migratoria en lo que va de 2026, una cifra que genera preocupación internacional.
Türk informó que otras cuatro personas murieron desde su última intervención ante el organismo, realizada en junio, y consideró indispensable que exista una investigación que permita determinar responsabilidades por cada uno de esos fallecimientos.
La situación se produce en un contexto de endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump, quien convirtió el combate contra la inmigración irregular en una de las prioridades de su segundo mandato. Como consecuencia, aumentaron las detenciones y se amplió la infraestructura destinada a alojar a personas migrantes mientras permanecen bajo custodia.
Un informe elaborado por Human Rights Watch y Physicians for Human Rights ya había advertido en junio que la tasa de fallecimientos entre personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) había alcanzado su nivel más elevado en más de una década.
Advertencia por las deportaciones
El funcionario de Naciones Unidas también cuestionó las expulsiones de migrantes hacia territorios donde podrían quedar expuestos a situaciones de extrema vulnerabilidad. Türk pidió a Washington suspender las deportaciones cuando exista riesgo de que las personas sufran “daños irreparables” y reclamó que se respete el debido proceso en las expulsiones hacia terceros países.
Entre los destinos mencionados se encuentra Haití, país al que la ONU considera especialmente preocupante debido a las condiciones de inseguridad y vulnerabilidad que atraviesa.
La preocupación de Naciones Unidas también alcanza a las nuevas herramientas que podrían utilizar los agentes migratorios. Türk cuestionó los planes atribuidos al ICE para incorporar guantes capaces de producir descargas eléctricas, al considerar que este tipo de equipamiento podría aumentar los niveles de violencia durante los operativos.
Según informaciones difundidas por Associated Press, el Departamento de Seguridad Nacional —del que depende el ICE— contempla destinar entre 10 y 20 millones de dólares para adquirir estos dispositivos, presentados oficialmente como herramientas destinadas a la “distracción y desescalada”.
