6 de julio de 2026

Ucrania pierde su única barrera contra los misiles balísticos rusos por falta de interceptores

El sistema Patriot, de origen estadounidense, sigue siendo la única herramienta con la que Ucrania puede hacer frente a los misiles balísticos rusos. Sin embargo, las autoridades ucranianas alertan de que las existencias de los misiles interceptores necesarios para su funcionamiento han caído a niveles alarmantemente bajos.

Foto: Agencia AP

Durante el ataque nocturno del pasado 6 de julio, las defensas antiaéreas ucranianas no lograron derribar ninguno de los 29 misiles balísticos lanzados por Rusia. Así lo confirmó el portavoz de la Fuerza Aérea, el coronel Yurii Ihnat, quien reconoció que «la tasa de aciertos en las interceptaciones es baja, por decirlo de forma suave».

Ihnat fue directo al señalar que Ucrania carece de los recursos necesarios para contrarrestar este tipo de ataques. «Para neutralizar misiles balísticos se requieren los sistemas adecuados. Contamos con los lanzadores, pero lo que realmente necesitamos es un flujo constante de misiles interceptores», explicó.

El portavoz añadió que Moscú es plenamente consciente de esta carencia y «está explotando el hecho de que Ucrania, y en realidad el mundo entero, sufre una grave escasez de interceptores PAC-2 y PAC-3». Por ello, indicó, Rusia ha intensificado sus ataques con misiles balísticos.

Ihnat subrayó que Ucrania continuará recurriendo a todos los canales diplomáticos disponibles para fortalecer su defensa aérea. «Rusia está dejando claro que quiere prolongar esta guerra. Pero tanto Ucrania como sus aliados responderán con un mensaje propio, porque el conflicto ya está regresando a Rusia. Nuestra respuesta la llamamos ‘sanciones cinéticas'», afirmó.

El diplomático refirió con esto a la creciente campaña de ataques de media y larga distancia de Kiev contra territorio ruso y las zonas ocupadas por Moscú. No obstante, admitió que, más allá de esta ofensiva que presiona la maquinaria bélica rusa, Ucrania requiere con urgencia defensas antimisiles.

Se espera que este tema se trate en la cumbre de la OTAN que comienza el martes en Ankara. El presidente Volodímir Zelenski declaró el lunes que «es fundamental que la comunidad internacional, especialmente Estados Unidos y los socios europeos, salga de la cumbre con compromisos firmes para reforzar la defensa aérea de Ucrania y, con ello, proteger la vida de los civiles».

«Mientras los misiles Patriot permanezcan almacenados en los arsenales de nuestros aliados, Rusia se sentirá libre para seguir arrasando edificios residenciales. Estados Unidos y Europa tienen la capacidad suficiente para detener este terror», añadió.

El sistema Patriot, fabricado por Raytheon y Lockheed Martin, ha sido utilizado ampliamente por los aliados de Estados Unidos, sobre todo en la región del Golfo, además de por Ucrania. Sin embargo, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha consumido cerca de un tercio de las reservas mundiales de estos interceptores. Según estimaciones, los países del Golfo han disparado conjuntamente más de 1.100 en los últimos meses.

Zelenski señaló que Lockheed Martin produce aproximadamente 600 interceptores al año, lo que equivale a unos 60 o 65 al mes. En contraste, las autoridades ucranianas calculan que Rusia fabrica alrededor de 120 misiles balísticos al mes, además de otros sistemas, y que ha ajustado su estrategia para aprovechar los puntos débiles de la defensa ucraniana, llegando a lanzar cerca de 30 misiles balísticos en una sola noche.

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