Con apenas $100 mil de adelanto, trabajadores de Vassalli volvieron a producir para evitar el colapso
La medida fue aprobada durante una segunda asamblea realizada en la planta, luego de que el CEO designado por el grupo inversor interesado en adquirir la compañía, Roberto Chinelli, presentara una propuesta destinada a generar los primeros ingresos y demostrar que la histórica fábrica santafesina continúa operativa.

En medio de una profunda crisis financiera y con una deuda salarial acumulada desde hace más de un año, los trabajadores de Vassalli Fabril resolvieron volver a la actividad para completar una cosechadora ya comercializada, en una decisión que refleja tanto la delicada situación de la empresa como la expectativa de evitar su colapso definitivo.
El plan contempla finalizar una máquina que se encuentra en la etapa final de producción y cuya entrega permitiría obtener recursos económicos inmediatos. Según explicó Chinelli, las cuentas bancarias embargadas y la compleja situación financiera impiden una reactivación plena de la actividad, por lo que la salida de esta unidad aparece como una alternativa para comenzar a recuperar confianza entre clientes, proveedores e inversores.
A cambio de retomar las tareas, los operarios recibieron un pago cercano a los 100 mil pesos y el compromiso de percibir 1,2 millones de pesos hacia fines de julio. Ese monto sería imputado a la deuda salarial que la empresa mantiene con los trabajadores desde 2025, una situación que sigue generando incertidumbre dentro de la planta.
La decisión fue adoptada directamente por los empleados y no surgió de una negociación impulsada por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Firmat. Desde el gremio, su secretario general Diego Romero manifestó cautela respecto de las posibilidades concretas de que la empresa cambie de manos, aunque aseguró que la organización sindical no obstaculizará un eventual proceso de venta si ello contribuye a preservar las fuentes laborales.
Romero también aclaró que las obligaciones económicas que la compañía mantiene con el sindicato continúan vigentes, aunque consideró que ese tema deberá abordarse una vez que la empresa logre recuperar su funcionamiento y estabilizar su situación financiera.
Mientras tanto, trabajadores nucleados en la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica de la República Argentina (ASIMRA) y personal fuera de convenio participaron de una reunión convocada por el Ministerio de Trabajo de Santa Fe en Rosario. El encuentro fue impulsado tras los reclamos de empleados que buscan precisiones sobre el cumplimiento de un acuerdo firmado el año pasado, que contemplaba una reducción de la jornada laboral y un cronograma de pagos que posteriormente dejó de ejecutarse.
La situación expone el complejo escenario que atraviesa Vassalli, una de las empresas emblemáticas de la maquinaria agrícola nacional. Con una estructura productiva paralizada, salarios adeudados y negociaciones abiertas para un posible traspaso accionario, la continuidad de la firma depende en gran medida de la llegada de nuevos capitales y de la capacidad de recuperar actividad en un mercado altamente competitivo.
La estrategia planteada por Chinelli apunta precisamente a ese objetivo: evitar una quiebra que pondría en riesgo cientos de puestos de trabajo y reposicionar a la compañía como una alternativa para productores y contratistas que buscan renovar maquinaria a costos significativamente inferiores a los de los equipos importados o de alta gama. Sin embargo, más allá de las promesas de reactivación, el futuro de la fábrica continúa atado a resultados concretos que aún están por verse.
