Granja Tres Arroyos vuelve a frenar la producción, temor por el cierre definitivo de otra planta
La compañía había ingresado a fines de 2024 en un procedimiento preventivo de crisis y desde entonces profundizó distintas medidas de ajuste, entre ellas retiros voluntarios y un esquema de cancelación de obligaciones de manera escalonada.

La decisión, presentada por la empresa como consecuencia de problemas operativos y productivos, profundiza la incertidumbre entre los trabajadores y alimenta las versiones sobre un posible cierre permanente.
La crisis que atraviesa Granja Tres Arroyos sumó este lunes un nuevo capítulo con la paralización, “hasta nuevo aviso”, de su planta industrial de Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires.
La compañía comunicó al personal el cese de las actividades productivas a partir del 31 de agosto de 2026. Como argumento formal, la dirección señaló la falta de suministro eléctrico y otras dificultades vinculadas con circunstancias de fuerza mayor y situaciones de público conocimiento.
Sin embargo, detrás de la explicación empresarial aparecen señales que generan mayor preocupación entre los empleados.
El retiro de maquinaria concesionada y el desmantelamiento de oficinas vinculadas al directorio son interpretados como indicios de que la suspensión podría exceder una interrupción temporal. Por ahora, la empresa no confirmó que la planta vaya a cerrar definitivamente.
El episodio se inscribe en una sucesión de suspensiones, despidos y cierres que viene afectando a distintas instalaciones de Granja Tres Arroyos.
En mayo, la compañía había paralizado su principal establecimiento en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, dejando a más de 600 trabajadores en una situación de incertidumbre.
A comienzos de agosto comunicó además el despido de 250 empleados de la planta La China, argumentando una caída de la actividad asociada a la gripe aviar.
La planta de Pilar también había quedado temporalmente fuera de funcionamiento a fines de julio, mientras que otras unidades productivas atravesaron reducciones de actividad, conflictos laborales o suspensiones.
Entre ellas se encuentran Avex, en Río Cuarto; Pinazo, en Pilar; Wade II, en El Jagüel; y Wade I, en La Unión.
El deterioro no comenzó este año. La empresa ya había cerrado la planta de Tristán Suárez, con unos 200 despidos, y el establecimiento Becar, en Concepción del Uruguay, dejó de producir definitivamente en noviembre de 2025.
Sus trabajadores fueron derivados posteriormente a La China, una planta que luego también sufrió recortes y suspensiones.
El trasfondo del proceso es una situación financiera especialmente delicada. Granja Tres Arroyos acumula un pasivo cercano a los 350,9 millones de dólares y mantiene negociaciones con sus acreedores para reestructurar sus obligaciones.
El esquema contempla quitas de hasta el 75% del capital adeudado, plazos de pago de hasta siete años y la eventual venta de al menos cinco activos considerados no estratégicos.
