8 de septiembre de 2026

Crisis en una autopartista santafesina: Cirubon redujo su producción y advierte que podría cerrar en dos meses

Detrás de esa eventual paralización no sólo está en juego la continuidad de una empresa industrial con décadas de actividad, sino también decenas de puestos de trabajo y una parte de la capacidad productiva nacional vinculada a la industria automotriz.

Foto: Infogremielaes

La apertura de las importaciones volvió a generar preocupación en el sector industrial. Cirubon, fabricante de amortiguadores instalada en el Parque Industrial de Alvear, en el sur de Santa Fe, atraviesa una profunda crisis que ya derivó en despidos y podría terminar con el cierre de la planta en un plazo estimado de dos meses.

La empresa llegó a emplear a unos 250 trabajadores distribuidos en tres turnos y formaba parte de la cadena de proveedores de importantes terminales automotrices, entre ellas Volkswagen y Toyota. También destinaba parte de su producción a mercados externos como Brasil, México y España. Actualmente, sin embargo, la fábrica funciona a apenas el 30% de su capacidad.

El vicepresidente de Cirubon, Ricardo Cicarelli, expuso la situación durante la jornada «Argentina Produce», realizada en la Asociación Empresaria de Rosario, donde cuestionó las actuales condiciones para la producción nacional y advirtió sobre el impacto que está teniendo el ingreso de autopartes importadas.

Según el empresario, la caída de la actividad comenzó con el retroceso de las exportaciones y posteriormente alcanzó al mercado interno. La reducción del volumen de producción obligó a la compañía a disminuir su estructura laboral. «Tuvimos que despedir a 60 empleados, tenemos que desvincular a 40 más y el próximo paso es el cierre», afirmó Cicarelli.

Uno de los principales cuestionamientos de la empresa está dirigido al ingreso de amortiguadores provenientes de China a precios que, según denunció, resultan imposibles de enfrentar para un fabricante local. Cicarelli aseguró que algunas unidades ingresaron al país a valores cercanos a los 4 dólares y calificó la situación como una posible práctica de dumping.

El ejecutivo sostuvo que la estructura de costos argentina vuelve inviable competir en esas condiciones. De acuerdo con su explicación, entre impuestos, cargas laborales y otros costos, fabricar localmente implica un costo aproximadamente 30% superior al de las piezas importadas.

La situación plantea además una contradicción para una empresa que logró insertarse tanto en el mercado internacional como en la cadena automotriz argentina. A pesar de haber abastecido durante años a reconocidas terminales y exportado a distintos países, Cirubon enfrenta ahora dificultades para sostener el nivel de actividad y conservar su plantel.

Cicarelli también cuestionó el comportamiento de algunos importadores, a quienes acusó de aplicar márgenes de comercialización extremadamente elevados sobre productos adquiridos en el exterior.

Sin embargo, ubicó la responsabilidad principal en las políticas económicas y comerciales del Gobierno de Javier Milei, al considerar que la falta de mecanismos de protección frente a determinadas importaciones deja a la industria local en una posición de extrema vulnerabilidad.

El empresario incluso reconoció que el escenario actual lleva a evaluar una alternativa que refleja el cambio de modelo productivo: abandonar parcialmente la fabricación nacional para importar los componentes, colocarles la marca de la compañía y comercializarlos en el mercado interno.

La advertencia de Cirubon se produce en un contexto de menor actividad de la industria automotriz y de creciente presión sobre las empresas proveedoras. Para la firma santafesina, la continuidad de la planta dependerá de que pueda recuperar volumen de producción y mejorar sus condiciones de competencia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *