Paritaria con cero: el Gobierno propone congelamiento salarial y ATE y UPCN se unen en el rechazo
En una jugada tan insólita como provocadora, el Gobierno nacional propuso un 0% de aumento salarial en el inicio de la paritaria 2025/26 para los trabajadores del Estado, un gesto que logró algo inédito: la coincidencia entre ATE y UPCN, los dos gremios con más representación en el empleo público, habitualmente enfrentados por sus posturas frente al poder político.

Ambos sindicatos calificaron la oferta como inadmisible y una burla en el contexto de una economía desbordada por la inflación y marcada por un fuerte ajuste fiscal.
Para Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, el encuentro fue directamente un simulacro: “La paritaria estatal se ha transformado en un fraude y el Gobierno vulnera el convenio 154 de la OIT. No escucha a la representación sindical y utiliza la mesa de negociación como una herramienta para congelar los salarios”, expresó con dureza tras el cuarto intermedio forzado por la negativa oficial.
Una oferta que niega la realidad social
Según el propio INDEC, el ingreso mínimo necesario para cubrir las necesidades básicas de una familia tipo (dos adultos y dos menores) asciende a $1.819.121. Sin embargo, la propuesta del Ejecutivo no contempla siquiera una actualización que permita sostener el poder adquisitivo mínimo de los empleados estatales.
ATE propone tomar esa cifra como base de la discusión, lo cual marcaría un giro hacia una negociación seria, anclada en parámetros técnicos. Pero hasta el momento, el Gobierno no da señales de querer abandonar su lógica del ajuste permanente.
El periodo paritario 2024/25 cerrará con un aumento acumulado del 20,8%, contra una inflación proyectada del más del 41%, lo que implica una pérdida real del poder adquisitivo de al menos 20 puntos porcentuales. A este panorama se suma ahora el congelamiento en el arranque del nuevo ciclo paritario, lo que podría derivar en una caída aún más abrupta del salario real en los próximos meses.
La estrategia del ajuste como ancla inflacionaria
Desde el Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, la negativa a recomponer salarios responde a una estrategia deliberada: se busca que el deterioro del salario real funcione como ancla inflacionaria. Es decir, que el ajuste lo sigan pagando los trabajadores públicos mientras se sostiene el superávit a costa de la licuación del gasto social y la depresión del consumo interno.
Frente al congelamiento salarial, las cesantías masivas, la fusión o eliminación de organismos y los ataques a derechos laborales como el derecho a huelga, los sindicatos estatales anticipan un plan de lucha nacional con medidas de fuerza en los próximos días. La conflictividad, advierten, crecerá de forma exponencial.
En paralelo, otros sectores del Estado, como el Conicet, también se movilizan. Este miércoles, investigadores y trabajadores de la ciencia salieron a la calle bajo la consigna “Nadie se salva solo”, en defensa del sistema científico público frente al vaciamiento presupuestario y el cierre de convocatorias. “El Gobierno ha anulado toda posibilidad de inserción de jóvenes en el mercado científico”, alertó el investigador Jorge Geffner.
Una paritaria sin diálogo y sin horizonte
La propuesta de cero aumento no solo es un gesto de desprecio a quienes sostienen el funcionamiento del Estado, sino también un indicador del rumbo económico del gobierno de Javier Milei: ajuste como principio rector, con la destrucción del salario como política pública.
La foto de esta semana –con los dos sindicatos estatales más grandes coincidiendo en el rechazo y un gobierno aferrado al dogma del recorte– no augura un camino de diálogo. Por el contrario, se perfila un escenario de tensión creciente, conflictividad gremial y deterioro continuo del empleo público.
