Bruselas se plantea vetar el acceso a redes sociales a niños menores de 13 años
La medida, que aún está en fase de estudio, surge a a raíz de un informe que revela datos preocupantes: los jóvenes dedican entre cuatro y seis horas diarias a las pantallas, y cerca del 60% de los niños pequeños han experimentado problemas emocionales o psicosociales derivados de su actividad en internet.

La Unión Europea evalúa la posibilidad de impedir que los menores de 13 años utilicen plataformas como Instagram o TikTok, en un intento por blindar la salud mental de la infancia.
Ursula von der Leyen, presidentaa de la Comisión Europea, ha sido tajante al exigir una mayor protección para los más jóvenes en el entorno digital. Durante una comparecencia en Bruselas, la dirigente señaló que la evidencia científica respalda la implantación de una edad mínima para acceder a estos servicios, y sugirió un modelo progresivo que se adapte a los diferentes rangos de edad.
«El argumento más sólido es el de prohibir las pantallas y plataformas digitales a los niños muy pequeños, y limitar el uso de redes sociales a los menores de 13 años solo con supervisión de un adulto y durante periodos de tiempo muy concretos», explicó Von der Leyen. En su intervención, la presidenta fue contundente: «Las redes sociales no son un juguete. Si mantenemos el statu quo, permitiendo que las grandes tecnológicas accedan sin control a nuestros hijos, estaremos condenando a otra generación a sufrir problemas de salud mental, adicción y malestar».
El debate sobre la verificación de edad y la responsabilidad empresarial
Von der Leyen abogó por un uso generalizado de sistemas de verificación de edad y recalcó que la cuestión central no es si los menores deben usar redes sociales en algún momento, sino «si y cuándo las redes sociales pueden acceder a nuestros hijos». Asimismo, insistió en que la responsabilidad de la seguridad en línea no debe recaer en los padres o en los propios niños, sino en las compañías tecnológicas, que tienen «un deber de cuidado hacia sus usuarios».
«En Europa, quien fabrica un producto es responsable de su seguridad. Los fabricantes de coches tienen que garantizar que sus vehículos sean seguros; no esperamos que los niños diseñen sus propios cintinturones de seguridad, ni que los padres instalen airbags en casa. Lo mismo debería aplicarse a las grandes empresas tecnológicas», sentenció.
Restringir las funciones más adictivas
El informe elaborado por un panel de expertos también recomienda limitar ciertas funcionalidades consideradas perjudiciales para los menores. La doctora Maria Melcior, coautora del estudio, afirmó que «todos conocemos las enormes oportunidades de la tecnología, pero los riesgos potenciales son igual de grandes». El documento identifica como especialmente problemáticas herramientas como el desplazamiento infinito, la reproducción automática de vídeos o las notificaciones constantes, a las que denomina «social media+».
El profesor Jörg Fegert, de la Universidad de Ulm (Alemania), declaró que «basándonos en las pruebas disponibles, recomendaríamos una armonización a nivel europeo para introducir una restricricción de edad de acceso a ‘social media+’ para menores de 13 años».
Von der Leyen confirmó que la Comisión revisará estas recomendaciones y presentará propuestas legislativas después del verano. «Porque la infancia no espera. Y cuando desaparece, no podemos recuperarla», concluyó.
