Miles de mujeres de América Latina marcharon por la eliminación de la violencia de género
Este lunes, miles de mujeres de distintos rincones de América Latina se unieron en una jornada de protesta y conmemoración en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Con pañuelos morados, símbolo del feminismo, y verdes, en apoyo a la lucha por el aborto legal, las manifestantes recorrieron las calles de las principales ciudades de la región, dejando un claro mensaje de unidad y resistencia ante un problema que persiste y que, en ocasiones, se torna letal.
En la Ciudad de México, los ecos de la voz feminista resonaron con fuerza. Colectivos de mujeres marcharon desde la Rotonda de las Mujeres que Luchan hasta el Zócalo, donde se llevaron a cabo discursos y actividades que exigían un alto a la violencia machista. “No queremos más muertas; exigimos justicia y derechos”, gritaban a coro, mientras levantaban carteles en los que se leía: “Vivas nos queremos”.
Al sur, en Caracas, Venezuela, las mujeres se reunieron en el Paseo de las Mariposas, un tributo a las hermanas Mirabal, activistas dominicanas asesinadas en 1960 por oponerse a la dictadura de Rafael Trujillo. Evelyn Pinto, una de las participantes del evento, destacó la valentía de quienes marcharon, afirmando: «Hoy somos nosotras las que damos la cara. Este homenaje no sólo es para recordar a las Mirabal, sino para que nunca más haya un nombre que llorar en nuestras familias».
Las protestas también encontraron eco en otros países como Chile y Ecuador, donde las mujeres se organizaron para levantar su voz contra la violencia de género. En Santiago, una masiva marcha tuvo lugar en la Plaza Italia, mientras en Quito, las manifestantes recorrieron las calles con pancartas que exigían el respeto a los derechos humanos de las mujeres.
Un gesto simbólico de unidad y reconocimiento a estas luchas se dio en Brasil, donde el emblemático Cristo Redentor de Río de Janeiro se iluminó en morado para conmemorar la fecha. Este acto visual sirvió como recordatorio del compromiso que el país debe asumir para erradicar la violencia que aqueja a millones de mujeres en toda la región.
A medida que las marchas avanzaban, se escuchaban exigencias por mejores leyes que protejan a las mujeres, así como un llamado a la educación y sensibilización sobre la violencia de género. Las voces de la juventud se hicieron notar, con consignas que reclaman un futuro libre de violencia, donde los derechos de las mujeres sean plenamente reconocidos y respetados.
El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer no es sólo una fecha en el calendario, sino una convocatoria a la acción permanente. Esta jornada de movilización reafirma la fuerza del movimiento feminista en América Latina, que sigue luchando por un mundo más justo e igualitario. A medida que las mujeres continúan marchando, su voz se vuelve más fuerte, convirtiéndose en un eco que resuena en cada rincón de la región, reclamando un futuro sin violencia.
