Investigan una presunta red de traspasos irregulares de afiliados entre obras sociales
La causa, que quedó en manos de la Justicia Federal y es investigada por la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), apunta a una operatoria que habría utilizado llamados telefónicos, mensajes de WhatsApp, videollamadas y falsas gestiones administrativas para obtener información sensible de trabajadores y concretar cambios de cobertura médica sin autorización real de los afiliados.

Una denuncia judicial presentada por la Obra Social de los Trabajadores Pasteleros, Confiteros, Pizzeros, Heladeros y Alfajoreros (OSTPCHyA) destapó una presunta trama de captación fraudulenta de afiliados que pone bajo sospecha a distintos actores del sistema de salud sindical y abre interrogantes sobre el manejo de datos personales y los mecanismos de traspaso entre obras sociales, según consignó el portal Mundo Gremial.
El expediente tomó como caso testigo una serie de derivaciones hacia OSPROTURA, la obra social de los profesionales del turf. Según la denuncia, trabajadores afiliados a OSTPCHyA eran contactados por supuestos representantes del área de credenciales o administración, quienes argumentaban la necesidad de actualizar datos personales o regularizar trámites pendientes.
Bajo ese pretexto, solicitaban fotografías del DNI, información familiar y participación en videollamadas. Sin embargo, la maniobra terminaba derivando en un cambio de obra social que, de acuerdo con los denunciantes, nunca había sido consentido por los afiliados.
La investigación comenzó a tomar volumen luego de que la propia obra social detectara más de 1.500 bajas entre enero y marzo de 2026, de las cuales más de un centenar correspondían a pases hacia OSPROTURA. Uno de los elementos que reforzó las sospechas fue la aparición de números telefónicos repetidos o directamente falsos en distintos registros administrativos, una señal que para los investigadores podría evidenciar un mecanismo sistemático de captación irregular.
La causa judicial analiza posibles delitos vinculados a estafa, utilización indebida de datos personales y acceso ilegítimo a sistemas informáticos. Pero más allá de las responsabilidades penales que puedan surgir, el caso vuelve a exponer un problema estructural que desde hace años genera tensión dentro del sistema de obras sociales sindicales: la feroz disputa por afiliados en un contexto de crisis financiera y deterioro de las prestaciones médicas.
Según pudo reconstruirse en el expediente, la operatoria no se limitaría únicamente a una sola entidad. Distintas denuncias y antecedentes mencionan también a otras obras sociales, prepagas y empresas vinculadas al sector salud que habrían aparecido en maniobras similares de captación mediante call centers y promociones encubiertas.
Entre las entidades mencionadas en distintas presentaciones figuran asociaciones mutuales, obras sociales sindicales y compañías privadas de medicina prepaga, lo que refleja la magnitud de un negocio donde cada afiliado representa ingresos fundamentales para estructuras cada vez más golpeadas económicamente.
El expediente incorporó además capturas de conversaciones de WhatsApp, formularios de opción de cambio, documentación personal y registros administrativos que ahora serán analizados por la Justicia. También quedó bajo observación una página web externa que ofrecía asesoramiento para cambios de cobertura médica mediante formularios digitales y supuestos “asesores especializados”, una modalidad que podría haber funcionado como puerta de entrada para captar trabajadores.
Detrás de la denuncia aparece un escenario más profundo: el debilitamiento progresivo del sistema de salud sindical argentino. La caída de aportes, el aumento de costos médicos y la crisis económica empujaron a muchas obras sociales a competir agresivamente por afiliados para sostener ingresos y financiamiento.
En ese marco, las maniobras fraudulentas no sólo representan un posible delito contra los trabajadores afectados, sino también un factor de desestabilización para las obras sociales que ven alterados artificialmente sus padrones y comprometida su sustentabilidad financiera.
La investigación judicial buscará ahora determinar si existió una organización dedicada a ejecutar traspasos irregulares y quiénes fueron los responsables detrás de una operatoria que amenaza con profundizar aún más la crisis del sistema sanitario gremial.
