Estrecho de Ormuz: Irán amplía sus reclamos territoriales y desafía a naciones vecinas
Diversos países del Golfo advierten a las navieras sobre las acciones de Irán, mientras analistas señalan que Teherán busca consolidar su control sobre el estratégico paso marítimo, desplazando sus límites reclamados más allá de sus fronteras iniciales.

Irán ha divulgado un mapa en el que se atribuye la gestión de un tramo del estrecho de Ormuz que invade aguas territoriales de Emiratos Árabes Unidos y Omán, generando una respuesta formal de cinco Estados del Golfo a través de la Organización Marítima Internacional (OMI).
Estas naciones advierten a las compañías navieras que no acaten las nuevas medidas y que eviten transitar por la zona bajo control iraní.
En su publicación en la plataforma X, la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) de Irán definió una zona que se extiende desde Kuh-e Mobarak, en Irán, hasta el sur de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, en la entrada oriental del estrecho, y desde la isla de Qeshm, en Irán, hasta Umm al Qaiwain, en Emiratos Árabes Unidos, en la entrada occidental. La delimitación incluye aguas que tanto Emiratos como Omán consideran parte de su soberanía, exigiendo autorización previa para que los buques transiten por el área.
Cinco países del Golfo –Baréin, Kuwait, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos– enviaron esta semana una carta conjunta a la OMI en la que advierten a las navieras que no deben interactuar con la PGSA ni atravesar la ruta marítima designada por Irán. La comunicación fue difundida por la organización internacional.
Desde mayo, Irán había establecido un sistema de solicitudes por correo electrónico para que los buques puedan cruzar el estrecho bajo supervisión de la PGSA, operando desde el lunes pasado. Sin embargo, la mayoría de los operadores occidentales no pagan peajes a Teherán, por temor a sanciones estadounidenses, mientras que solo buques vinculados a intereses chinos, en su mayoría de la llamada ‘flota en la sombra’, cumplen con esa obligación.
Teherán sigue ampliando sus límites marítimos
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), con sede en Washington, sostiene que las autoridades iraníes, aunque aún enfrentadas en cuestiones nucleares, coinciden en la necesidad de consolidar el control del estrecho de Ormuz. “Las exigencias de Irán reflejan que consideran haber ganado terreno, formalizando su soberanía sobre el paso marítimo y reclamando control territorial sobre aguas que corresponden a otros países”, señala el análisis.
Además, el ISW destaca que la reciente publicación de un nuevo mapa amplía la zona de gestión reivindicada por Irán más allá de los límites anteriores, sugiriendo una expansión deliberada y paulatina de sus reclamaciones. La nueva delimitación abarca desde Kuh Mobarak, en Irán, hasta el sur de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, y desde la isla de Ghesm, en Irán, hasta Umm al Qaiwain, en Emiratos.
Este movimiento formaliza reclamaciones sobre aguas soberanas de Emiratos y Omán, en un contexto en el que Fujairah, puerto emiratí, es clave para las exportaciones de crudo, pues conecta con el oleoducto Oeste-Este, construido para evitar el paso por el estrecho.
Paralelamente, Irán aprovecha el alto el fuego para reforzar sus programas de drones y misiles. Informes de inteligencia estadounidense indican que Teherán reanudó la producción de drones antes de lo previsto, un proceso que resulta más difícil de neutralizar debido a la sencillez de los componentes necesarios, en comparación con sus misiles balísticos, que requieren instalaciones especializadas.
Responsables de inteligencia en Estados Unidos afirman que China y Rusia están brindando apoyo a Irán en estos esfuerzos de reconstrucción, aunque aún no se ha revelado la naturaleza exacta de esa asistencia.
Por ahora, Irán no ha respondido a la última propuesta de Washington sobre el acuerdo nuclear, y las diferencias persisten respecto a la retirada del uranio enriquecido y el estatus del estrecho de Ormuz a largo plazo. La tensión en la región continúa en un escenario de incertidumbre y despliegue de poder por parte de Teherán.
