León XIV advierte sobre una “tragedia irreparable” en Medio Oriente y reclama un giro urgente hacia la diplomacia
Desde el Vaticano, el Pontífice se refirió a los recientes ataques y tensiones que involucran a Irán, Pakistán y Afganistán, y advirtió sobre el riesgo de que la dinámica actual derive en un conflicto de mayor escala. Ante miles de fieles, exhortó a los líderes internacionales a abandonar la retórica de amenazas y asumir su “responsabilidad moral” antes de que la espiral de enfrentamientos se vuelva irreversible.

En un contexto de creciente inestabilidad en Medio Oriente, el papa León XIV utilizó el rezo del Ángelus dominical para enviar un mensaje de fuerte contenido político y moral: expresó su “profunda preocupación” por la escalada de violencia y llamó a un retorno inmediato al diálogo como única vía para evitar una catástrofe regional.
El mensaje papal, pronunciado en el segundo domingo de Cuaresma, puso el foco en una crítica estructural al paradigma de seguridad basado en la disuasión armada. León XIV sostuvo que la estabilidad no puede fundarse en la acumulación de poder bélico ni en la lógica de la destrucción mutua, sino en un diálogo “razonable, auténtico y responsable”. Con ello, trazó una línea clara frente a la militarización del escenario regional y planteó la necesidad de reconstruir canales diplomáticos hoy debilitados.
Además de Medio Oriente, el Papa dedicó palabras específicas a la tensión entre Pakistán y Afganistán, para la cual también pidió un “urgente retorno al diálogo”. Su intervención amplía así el alcance de la preocupación vaticana hacia un arco geográfico donde convergen conflictos interestatales, disputas internas y rivalidades estratégicas.
El Pontífice también expresó su cercanía con Brasil tras las inundaciones en Minas Gerais y saludó a una delegación de Camerún, país que prevé visitar en abril, en un gesto que refuerza la dimensión pastoral y diplomática de su agenda internacional.
En su conclusión, León XIV fue enfático: solo acuerdos basados en la justicia y la concordia pueden cerrar las heridas abiertas entre los pueblos. Más que un pronunciamiento circunstancial, su mensaje se inscribe en la histórica apuesta de la Santa Sede por la mediación y el multilateralismo en tiempos de crisis.
