Las ventas minoristas volvieron a caer en septiembre y confirman el deterioro del consumo interno
Si bien el saldo positivo en lo que va de 2025 aún matiza el cuadro, la tendencia de los últimos meses sugiere que la economía real está ingresando en un ciclo donde la resistencia de los comercios minoristas dependerá, más que de los nombres en las góndolas, de señales claras de estabilidad y recomposición del ingreso.

El comercio minorista pyme atraviesa una fase de retroceso persistente que refleja la fragilidad del consumo interno y la incertidumbre de la economía argentina.
Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas cayeron un 4,2% interanual en septiembre, encadenando el quinto mes consecutivo en baja, mientras que en la comparación mensual desestacionalizada el descenso fue del 2%.

La tendencia negativa se consolida: tras un inicio de 2025 con alzas significativas —que llegaron al 25,5% en enero—, el mercado interno perdió dinamismo desde mayo y acumula ya seis meses seguidos de caídas. Aunque en el balance anual todavía persiste un crecimiento interanual del 5%, el deterioro de la curva de consumo pone en evidencia un escenario cada vez más restrictivo.
El diagnóstico de CAME apunta a un cóctel conocido: pérdida del poder adquisitivo, endeudamiento de los hogares, falta de incentivos comerciales y un clima de cautela frente a la inestabilidad política y económica. Este panorama golpea de manera homogénea a casi todos los rubros, con caídas más profundas en Textil e indumentaria (-10,9%) y Bazar y decoración (-6,2%). La única excepción fue Perfumería, con un leve repunte del 1,4%.

La percepción de los propios comerciantes también refleja la tensión del momento: un 38% reconoció que su situación empeoró frente al año pasado, mientras que apenas un 7,2% reportó mejoras. Además, seis de cada diez consideran que no es un buen momento para invertir, una señal que revela la falta de confianza en la recuperación a corto plazo.
Aunque casi la mitad de los empresarios consultados mantiene la expectativa de que el próximo año pueda traer mejoras, los datos actuales muestran que el consumo atraviesa una etapa de contracción sostenida.
