La Unión Europea inicia investigación contra Google por posible uso indebido de contenidos en su IA
La Comisión Europea anunció el martes que ha comenzado una pesquisa formal dirigida a Google, centrada en el posible aprovechamiento de materiales de editores en línea y videos de YouTube para potenciar sus servicios de inteligencia artificial.

Esta acción surge en un contexto de tensiones entre Bruselas y Washington, tras la sanción de 120 millones de euros impuesta a la red social X, de Elon Musk, por violar la Ley de Servicios Digitales de la UE, lo que llevó a una respuesta dura del multimillonario solicitando la eliminación de las regulaciones europeas.
«La innovación en IA trae avances significativos y múltiples beneficios para los ciudadanos y empresas europeas, pero este desarrollo no debe socavar los valores fundamentales de nuestras sociedades», expresó la Comisaria Europea de Competencia, Teresa Ribera, en un comunicado.
Asimismo, Ribera comentó: «Por ello, estamos investigando si Google ha impuesto condiciones injustas a los editores y creadores de contenido, lo que podría perjudicar a los desarrolladores de modelos de inteligencia artificial que compiten en el mercado».
La pesquisa examinará si Google utilizó contenidos de sitios web y videos de YouTube para entrenar sus sistemas de IA generativa, sin ofrecer una compensación adecuada ni dar a los creadores la posibilidad de rechazar su uso.
Numerosos editores dependen del tráfico generado por Google para su sustento. La investigación también considerará si Google ha utilizado sin autorización los videos de YouTube para entrenar sus modelos de IA, en detrimento de los derechos de los creadores.
El procedimiento de la UE se basa en las normativas que buscan prevenir prácticas abusivas por parte de empresas dominantes. Sin embargo, esta investigación, que sigue a la multa a X, podría generar tensiones con Estados Unidos, que ha defendido a las grandes tecnológicas estadounidenses en estos conflictos.
Desde la llegada de Trump a la presidencia en 2025, las relaciones entre la UE y EE.UU. en materia digital han estado marcadas por desacuerdos. Washington acusa a Bruselas de enfocar sus regulaciones en las empresas estadounidenses, mientras que la UE defiende su derecho soberano a establecer normas en su mercado digital.
