Trump advirtió que el cese al fuego en Irán se mantiene con «respiración asistida»
En declaraciones a los medios, Trump calificó la respuesta iraní como «totalmente inaceptable» y afirmó que Washington busca lograr una «victoria completa» sobre Irán, advirtiendo que la tregua en el Golfo, que ha reducido significativamente los combates durante más de un mes, está llegando a su fin.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este lunes que el cese de hostilidades en Irán se encuentra en un estado crítico, comparándolo con una «respiración asistida masiva», tras rechazar la contraoferta presentada por Teherán en respuesta a la propuesta estadounidense para terminar con el conflicto.
«El alto el fuego está con respiración asistida, donde el médico entra y dice: ‘su ser querido tiene aproximadamente un 1% de posibilidades de vivir'», afirmó Trump, quien agregó que ni siquiera terminó de leer la propuesta iraní antes de descartarla.
Por su parte, el portavoz del parlamento iraní y exnegociador en conversaciones con EE.UU., Mohammad Bagher Ghalibaf, dejó claro que las Fuerzas Armadas de Irán están preparadas para responder ante cualquier agresión. En un mensaje en la plataforma X (antes Twitter), Ghalibaf afirmó que «no hay otra alternativa que aceptar los puntos de la propuesta de 14 puntos de Irán, que fue rechazada por EE.UU.» y advirtió que retrasos en las negociaciones solo traerán más sufrimiento a los contribuyentes estadounidenses.
Las diferencias entre ambas naciones continúan siendo profundas. Washington exige un retroceso significativo en las actividades nucleares iraníes, mientras que Teherán pide un acuerdo más limitado que incluya la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones, además de una compensación por daños de guerra, la descongelación de fondos en el extranjero y el fin del conflicto entre Israel y Hezbolá, apoyado por Irán.
El conflicto regional también se extiende a Líbano, donde enfrentamientos entre Israel y Hezbolá persisten pese a un alto el fuego nominal. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha insistido en que la única forma de resolver el problema es destruyendo las instalaciones nucleares iraníes. Por su parte, Teherán denuncia que Estados Unidos debe reconocer su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, que ha estado cerrado desde el inicio del conflicto, permitiendo solo el paso de algunos barcos a cambio de peajes.
Expertos internacionales alertan que una posible reivindicación de control sobre el estrecho violaría el derecho internacional y sería rechazada por la comunidad global, que considera que el paso libre por Ormuz es esencial para el comercio internacional.
La tensión en la región no solo tiene implicaciones políticas y militares, sino que también afecta la economía mundial. La escasez de fertilizantes, en su mayoría provenientes de los puertos del Golfo, amenaza el suministro de alimentos para millones de personas. La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) advirtió que en pocas semanas podría desencadenarse una crisis humanitaria de proporciones enormes, con hasta 45 millones de personas en riesgo de hambruna e inanición.
Irán también reclama reparaciones de guerra, el levantamiento de sanciones internacionales y la descongelación de activos en el extranjero, además de exigir el fin de la guerra entre Israel y Hezbolá. Los enfrentamientos en el sur de Líbano continúan, con ataques que han dejado muertos y heridos, y que mantienen en tensión a la región, pese a los esfuerzos por mantener un alto el fuego.
El escenario internacional sigue marcado por la incertidumbre y la escalada, mientras las partes involucradas mantienen posturas intransigentes y la comunidad global mira con preocupación el futuro de la estabilidad en Oriente Medio.
