5 de mayo de 2026

La confianza en el gobierno de Javier Milei se desploma a su nivel más bajo

El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) se ubicó en 2,12 puntos en agosto, una caída del 13,6% en un solo mes, reflejando un marcado deterioro en la percepción ciudadana sobre su gestión.

La confianza en el gobierno de Javier Milei ha caído a su nivel más bajo desde que asumió la presidencia, según un informe de la Universidad Torcuato Di Tella.

El descenso en la confianza no es un fenómeno aislado, sino que afecta a todos los componentes del índice. La mayor caída se registró en el aspecto de «preocupación por el interés general», que se desplomó un 18,2%.

Otros indicadores clave como la «capacidad para resolver los problemas del país» (-14,6%) y la «eficiencia en la administración del gasto público» (-13,2%) también mostraron retrocesos significativos. Incluso la «honestidad de los funcionarios», uno de los pilares de la narrativa gubernamental, cayó un 9,9%.

Este desplome interrumpe la estabilidad de los cuatro meses previos y marca un nuevo piso de confianza en la gestión de Milei. El valor actual es incluso inferior al de la administración de Mauricio Macri en el mismo período de 2017, aunque sigue por encima del registrado durante el gobierno de Alberto Fernández en 2021.

Factores detrás de la caída

El informe sugiere que la caída en la confianza puede estar vinculada a una serie de eventos ocurridos en la primera quincena de agosto. Durante este período, el gobierno enfrentó importantes derrotas legislativas y una persistente inestabilidad económica.

Si bien la encuesta no logró captar el impacto del escándalo de presuntas coimas en la Andis, que salpica a figuras cercanas al presidente como Karina Milei y Eduardo «Lule» Menem, es probable que estos eventos posteriores exacerben aún más el sentimiento negativo.

El estudio también revela una brecha en la percepción: la confianza en el gobierno es mayor entre los hombres, los habitantes del interior del país, y aquellos con educación superior. Esto sugiere que el descontento es más pronunciado en ciertas franjas de la población, lo que podría indicar un desafío para el gobierno en su capacidad de conectar con una base más amplia de votantes.

El mes de agosto se perfila como un punto de inflexión negativo, que pone en evidencia la fragilidad del apoyo popular frente a los desafíos políticos y económicos que el gobierno de Milei ha enfrentado.

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