5 de mayo de 2026

Advierten posibles interrupciones de suministro de gas entre mayo y septiembre

La Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas Natural, Derivados y Afines (APJGas) encendió señales de alarma sobre el abastecimiento energético en Argentina y advirtió que podrían registrarse interrupciones en el suministro de gas entre mayo y septiembre, en pleno período de mayor demanda.

Según el sindicato, el riesgo no se explica únicamente por factores externos, sino también por decisiones internas vinculadas a la planificación del sistema energético.

En ese sentido, cuestionó la ausencia de infraestructura suficiente para transportar el gas producido localmente y la dependencia creciente de importaciones en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas que impactan directamente en los precios del gas natural licuado (GNL).

La organización sostuvo que, si bien el país cuenta con capacidad de producción para el autoabastecimiento, las limitaciones en el sistema de transporte obligan a complementar la demanda con importaciones, especialmente durante el invierno. A esto se suma, según su diagnóstico, una falta de previsión en la compra de GNL ante el aumento de precios globales derivado de conflictos internacionales.

El gremio también cuestionó el esquema de gestión del sector energético, al considerar que se ha delegado un rol central al mercado en detrimento de una estrategia estatal más activa. En su visión, esta decisión reduce la capacidad de respuesta ante escenarios de crisis y aumenta la vulnerabilidad del sistema.

Entre los puntos críticos, la entidad señaló intentos fallidos de trasladar los costos del gas importado a grandes consumidores industriales y distribuidoras, así como licitaciones que quedaron desiertas por los altos valores internacionales. Esta situación, advirtieron, podría terminar impactando tanto en la actividad productiva como en las tarifas finales de energía para los usuarios.

Otro factor de preocupación es la posible necesidad de restringir el suministro en momentos de alta demanda. De acuerdo con el sindicato, las distribuidoras ya habrían advertido sobre una “ventana de riesgo” de hasta 85 días en la que podrían producirse interrupciones o encarecimiento del abastecimiento para el sector industrial.

En su análisis, APJGas plantea que el escenario actual combina factores estructurales y coyunturales: limitaciones en infraestructura, dependencia de importaciones y un contexto internacional volátil. El resultado, advierten, es un sistema energético expuesto a tensiones que podrían trasladarse directamente a la producción y al consumo.

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