21 de mayo de 2026

Industria petroquímica en crisis: con estancamiento y caídas persistentes en el sector

La industria petroquímica argentina atraviesa un momento crítico que amenaza con profundizar la ya grave crisis económica del país. Según el reciente informe del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU), bajo la conducción de Mauricio Brizuela, la situación es alarmante.

Tras un 2024 marcado por una caída del 9,4% en la actividad industrial, las perspectivas para los primeros meses de 2025 no son mucho mejores.

Aunque algunos indicadores muestran leves señales de recuperación, los datos globales y la evolución a mediano plazo demuestran que la industria sigue estancada y muy por debajo de sus niveles históricos.

El impacto negativo se distribuye de manera homogénea a lo largo de los sectores, ya que 15 de los 16 bloques productivos vieron una caída en su rendimiento durante el año pasado. Este fenómeno, que ha sido catalogado como uno de los más homogéneos en la historia reciente de la industria argentina, resalta la magnitud de la crisis. Desde el SOEPU señalan que 2024 fue un “año marcadamente recesivo”, sin una sola área de la industria que pudiera mostrar señales claras de crecimiento o fortaleza frente a la debilidad generalizada.

Si bien el primer trimestre de 2025 mostró algunas mejoras interanuales, estas son interpretadas más como leves fluctuaciones dentro de un panorama mayormente negativo. La capacidad instalada, por ejemplo, se ubicó en un 58,6% en febrero de 2025, lo que representa apenas un incremento marginal de un punto respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, este índice sigue siendo una señal de subutilización crónica de las instalaciones, una realidad que se ve reflejada en la caída de la producción petroquímica, que disminuyó un 9% en febrero en comparación con enero y sufrió una reducción aún más pronunciada del 14% respecto al mismo mes de 2024.

La industria petroquímica no es solo un sector clave para la economía argentina, sino un reflejo de la situación generalizada que afecta a la manufactura y producción en el país. Los niveles de producción, la utilización de la capacidad instalada y las ventas internas siguen siendo insuficientes para permitir una reactivación sostenible. Lejos de consolidarse una recuperación, se observa un estancamiento que, según el gremio, se perfila como una constante en los próximos meses.

El diagnóstico que emite el SOEPU es claro: la industria argentina no solo no logra una reactivación firme, sino que está sumida en un estancamiento generalizado con caídas persistentes. Esto no solo pone en riesgo la estabilidad de miles de trabajadores, sino que también plantea serios desafíos para la economía nacional, que depende en gran medida de sectores como el petroquímico para garantizar la generación de empleo y la producción interna.

Este escenario no solo es preocupante para los trabajadores del sector, sino también para el futuro económico del país. Sin medidas urgentes que favorezcan la recuperación de la industria, la situación podría continuar deteriorándose, lo que pondría aún más en jaque las bases económicas de Argentina.

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