Salta no logra frenar la caída: se perdieron 5.000 empleos formales y casi 200 empresas en un año
Los números reflejan una economía cada vez más frágil, donde incluso sectores en expansión como la minería no logran evitar el deterioro del empleo formal y la desaparición de empresas.

El auge minero en Salta todavía no alcanza para compensar el deterioro de la economía provincial. A pesar de las expectativas generadas por el desarrollo del litio, la provincia atraviesa una fuerte retracción del empleo formal y una sostenida desaparición de pequeñas y medianas empresas, en un contexto nacional marcado por la recesión y la pérdida del poder adquisitivo.
De acuerdo con un informe de la consultora Politikon Chaco, elaborado en base a datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), Salta perdió 192 empresas empleadoras entre febrero de 2025 y febrero de 2026. Si se toma como referencia el inicio de la gestión de Javier Milei, el número asciende a 313 compañías cerradas, reflejando una caída del 3,5% en el entramado productivo local.
El impacto también se siente con fuerza en el mercado laboral. En enero de 2026 la provincia registró 120.208 trabajadores privados formales, casi 5.000 menos que un año antes y más de 7.900 por debajo de diciembre de 2023. La caída interanual del empleo registrado fue del 4%, mientras que desde el cambio de gobierno el retroceso ya supera el 6%.
El escenario expone las limitaciones del crecimiento minero como motor exclusivo de la economía salteña. Aunque el litio sostiene parte de la actividad y evita un derrumbe aún mayor, no logra generar un efecto expansivo suficiente sobre el resto de los sectores productivos. Comercios, servicios y pequeñas industrias enfrentan una combinación crítica de baja del consumo, suba de tarifas y pérdida del poder de compra, factores que golpean especialmente a las pymes.
La situación provincial replica una tendencia nacional. Según el mismo relevamiento, Argentina perdió más de 24.000 empresas en poco más de dos años, acumulando 23 meses consecutivos de caída interanual en la cantidad de empleadores registrados. En febrero de 2026 el país contabilizaba 525.473 empresas activas, lejos de las 549.519 existentes en noviembre de 2023.
Mientras Neuquén aparece como la única provincia con crecimiento sostenido gracias al impulso de Vaca Muerta, Salta no consigue que el boom del litio se traduzca en una mejora estructural de su economía. El contraste deja en evidencia que los grandes proyectos extractivos, por sí solos, no alcanzan para revertir la crisis del empleo ni fortalecer el tejido productivo local.
A este panorama se suma un problema histórico: la precarización laboral. Datos definitivos del Censo 2022 muestran que casi la mitad de la población económicamente activa salteña carecía de cobertura de salud. Entre los trabajadores independientes, más del 83% no realizaba aportes jubilatorios, mientras que en el empleo doméstico seis de cada diez trabajadores no tenían obra social ni prepaga.
