15 de mayo de 2026

García Mansilla renunció a la Corte Suprema tras el rechazo de su pliego en el Senado

Por ahora, el Gobierno no informó cómo continuará el proceso para cubrir las vacantes existentes. La salida de García Mansilla reaviva la discusión sobre la necesidad de acuerdos amplios para la designación de magistrados en la Corte y el rol del Senado como instancia clave en ese proceso.

El jurista Manuel García Mansilla presentó este lunes su renuncia «indeclinable» al cargo de juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, luego de que el Senado rechazara su pliego junto con el del también propuesto Ariel Lijo. García Mansilla había asumido a fines de febrero por decreto del presidente Javier Milei, en comisión, y podía mantenerse en el cargo hasta noviembre si el Senado no se pronunciaba. Sin embargo, decidió dar un paso al costado tras el revés legislativo.

En una carta dirigida al Ejecutivo, García Mansilla explicó los motivos de su renuncia. “Me dirijo a Usted a fin de presentar la renuncia indeclinable al cargo de juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para el que fui nombrado, en comisión, por el decreto 137 del 26 de febrero de 2025”, comienza el escrito.

El abogado sostuvo que aceptó el cargo con la convicción de que la falta de integración plena del máximo tribunal constituía “un grave problema institucional que requería una solución urgente”. Recordó que, desde el 29 de diciembre de 2024, la Corte había quedado reducida a solo tres miembros, tras producirse dos vacantes, una de las cuales llevaba más de tres años sin cubrir.

“Es francamente sorprendente que, a pesar de la importancia y del peso que tiene cada juez en un tribunal con una integración tan reducida, se hubiera naturalizado la existencia de una vacante sin cubrir durante un lapso tan prolongado”, señaló el magistrado en su carta. Y agregó que la situación se agravó con la segunda vacante, generando “una anomalía institucional incuestionable que debía resolverse sin más dilaciones”.

El nombramiento en comisión de García Mansilla había sido parte de una maniobra del Gobierno nacional para acelerar la recomposición del máximo tribunal ante la falta de consensos legislativos. Sin embargo, la falta de aprobación en el Senado dejó su designación en una situación precaria.

Con esta renuncia, el Poder Judicial vuelve a enfrentar un escenario de incertidumbre respecto a la integración de la Corte Suprema, que permanece con tres miembros sobre un total de cinco, en medio de tensiones políticas y debates institucionales sobre el mecanismo de designación de jueces.

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