El peronismo consolida Fuerza Patria rumbo a octubre: Grabois es la duda
La ausencia de Juan Grabois y su partido Patria Grande en la firma de la coalición expone tensiones internas que podrían tener impacto electoral.

El peronismo selló este jueves la continuidad de la alianza Fuerza Patria para competir en las elecciones legislativas nacionales y provinciales de octubre, en un armado que busca mostrar unidad frente al ajuste del gobierno de Javier Milei.
En la Ciudad de Buenos Aires, el PJ porteño logró integrar a todas las corrientes que habían competido divididas en las legislativas de mayo, pero no consiguió sumar a Grabois, quien mantiene un pulso con la conducción de Fuerza Patria —Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa— para obtener un lugar clave en la boleta bonaerense. La presión se interpreta como una maniobra negociadora, aunque desde el kirchnerismo advierten que la ex presidenta Cristina Kirchner ya pidió “ir todos juntos” y que una ruptura sería una decisión personal del dirigente social.
En las provincias, la maquinaria justicialista avanzó con acuerdos amplios: en Santa Fe, Fuerza Patria reúne desde el PJ hasta Ciudad Futura, el Frente Renovador y Patria Grande, con la disputa abierta por los primeros lugares en la lista entre Eduardo Toniolli y Agustín Rossi, este último señalado como el mejor posicionado según encuestas internas. En Entre Ríos, el ex intendente Adán Bahl y Guillermo Michel encabezarán el frente Fuerza Entre Ríos, mientras que en Salta, Juan Manuel Urtubey presentó un armado que incluyó más de una decena de partidos, y en Tierra del Fuego se replicó el esquema con un fuerte énfasis en enfrentar “las políticas de ajuste” del gobierno nacional.
La foto de unidad, sin embargo, llega con matices. La estrategia de sumar a todos los sectores del campo nacional y popular pretende ofrecer una alternativa amplia contra el oficialismo libertario, pero la indefinición de Grabois revela que aún persisten disputas por espacios de poder y visibilidad electoral. El riesgo para el peronismo es que, en un contexto de fuerte polarización, las fisuras internas terminen restando más que sumando y erosionen la imagen de cohesión que busca proyectar de cara a octubre.
En este escenario, Fuerza Patria encara la campaña con dos batallas simultáneas: una contra Milei en el plano político y otra hacia adentro, para evitar que las negociaciones por cargos y candidaturas se conviertan en un nuevo frente de conflicto.
