El comercio de Mar del Plata cerró febrero con nuevas caídas y un verano peor que el de 2025
El comercio minorista de Mar del Plata volvió a mostrar señales de debilidad en febrero y confirmó un balance negativo para la temporada de verano. Según un informe del Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE) de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), las ventas en los comercios de la ciudad cayeron un 4% interanual durante el segundo mes del año.

El relevamiento, realizado entre distintos rubros comerciales, también reflejó un retroceso del 6,1% respecto de enero, lo que consolida una tendencia descendente en plena temporada turística. El dato no es menor: en enero ya se había registrado una caída del 6,4%, por lo que desde el sector empresarial concluyen que el verano 2026 fue incluso más débil que el de 2025.
La preocupación entre los comerciantes crece porque el turismo —históricamente motor del consumo estival— no logró revertir la retracción. Ni siquiera el impulso habitual del fin de semana largo de Carnaval alcanzó para modificar el panorama.
Desde la UCIP atribuyen la caída del consumo principalmente a la pérdida del poder adquisitivo. El presidente de la entidad, Blas Taladrid, señaló que la explicación más repetida entre los comerciantes es directa y sin rodeos: “no hay plata”. Según describen los propios vendedores, los clientes priorizan compras básicas y reducen gastos en productos no esenciales.
El diagnóstico del sector refleja un clima de estancamiento. El 46% de los comerciantes considera que la situación económica de su negocio se mantiene igual que el año pasado, mientras que otro 46% asegura que empeoró. Solo el 8% percibe una mejora.
Las expectativas hacia adelante tampoco muestran un escenario de recuperación clara. Más de la mitad de los comerciantes (57,1%) cree que dentro de un año la situación seguirá igual, mientras que un 25,4% espera una mejora y el 17,5% anticipa un empeoramiento.
La cautela también se refleja en las decisiones de inversión: el 82,5% de los comerciantes considera que no es un buen momento para ampliar o invertir en sus negocios. Apenas el 14,3% cree que el contexto es favorable.
En cuanto a los resultados económicos de febrero, la mayoría describió un desempeño apenas aceptable: el 50,8% calificó las utilidades como “regulares” y el 25,4% como “malas”. Solo el 22% afirmó haber tenido ganancias “buenas”, mientras que un mínimo 1,6% habló de resultados “pésimos”.
Las perspectivas de ventas para los próximos meses tampoco muestran señales de dinamismo. El 55,6% cree que el nivel de ventas se mantendrá sin cambios, el 31,7% espera una caída y apenas el 12,7% confía en una recuperación.
El relevamiento fue realizado en comercios ubicados en distintos centros comerciales a cielo abierto de la ciudad e incluyó rubros como indumentaria, calzado, alimentos y bebidas, ferretería, farmacia, perfumería, marroquinería, bazar, mueblería y decoración, entre otros.
El informe termina de dibujar el cierre de una temporada que, según el comercio local, estuvo marcada por un turismo más austero, con consumidores que recortaron gastos y concentraron sus compras en lo imprescindible.
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