Violencia sindical en Rosario: la CGT denuncia persecución tras un nuevo ataque con molotov
La tensión entre el movimiento obrero y distintos sectores de poder sumó un nuevo episodio de alta gravedad en Rosario, luego del ataque con una bomba molotov contra la sede del Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento.

El hecho reavivó las alarmas en el ámbito gremial y motivó una dura reacción de la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT), que denunció un contexto de “persecución y amenazas” hacia el sindicalismo.
Desde la central obrera calificaron el episodio como un hecho de “extrema gravedad” y advirtieron que no puede ser minimizado ni naturalizado por las autoridades. En su comunicado, señalaron que el ataque no puede analizarse como un hecho aislado, sino como parte de un escenario más amplio de hostigamiento creciente contra las organizaciones sindicales.
La CGT vinculó la agresión con una serie de presiones que, según su visión, incluyen sanciones administrativas, multas y procesos de judicialización de la actividad gremial. En ese sentido, apuntaron a lo que consideran una estrategia de disciplinamiento hacia los sindicatos en el marco de conflictos laborales recientes.
El atentado contra la sede de Dragado y Balizamiento se suma a otros episodios similares ocurridos previamente en la ciudad, lo que profundiza la preocupación dentro del movimiento obrero. La repetición de estos hechos enciende señales de alerta sobre el nivel de violencia que rodea a la conflictividad sindical en la región.
La conducción cegetista, integrada por Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano, expresó su solidaridad con los trabajadores afectados y extendió el respaldo a otros gremios que también han enfrentado tensiones con el Gobierno y sectores empresariales, como La Fraternidad y la UTA.
En su declaración, la CGT sostuvo que el movimiento obrero “no se amedrenta ni retrocede frente a la persecución” y remarcó que la respuesta será la unidad sindical y la defensa de los derechos laborales, en un contexto que consideran cada vez más hostil.

