22 de mayo de 2026

EE. UU. busca caminos para resolver la guerra en Ucrania, mientras Trump juega su carta diplomática

El asesor de seguridad nacional de la administración de Donald Trump, Mike Waltz, ha anunciado que altos funcionarios del gobierno estadounidense se reunirán esta semana con sus homólogos europeos para discutir estrategias y posibles caminos hacia el fin de la guerra en Ucrania.

Este impulso se produce casi tres años después de que Rusia iniciara su invasión a gran escala de Ucrania en 2022.

El anuncio de la reunión llega apenas un día después de que los medios de comunicación estadounidenses informaran sobre una supuesta llamada telefónica entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin, para explorar posibles pasos hacia una solución negociada. Sin embargo, ni la Casa Blanca ni el Kremlin han confirmado oficialmente esa conversación.

En una entrevista en el programa Meet the Press de NBC, Mike Waltz evitó hacer comentarios directos sobre la llamada, pero sí subrayó que Trump está dispuesto a aplicar impuestos, aranceles y sanciones a Rusia para llevar a Putin a la mesa de negociaciones. Además, Waltz recalcó que la administración Trump también está enfocada en la recuperación de parte de la ayuda económica proporcionada a Ucrania, lo que implica que los aliados europeos tendrán que asumir una mayor responsabilidad en el futuro apoyo a Ucrania.

«La idea es asociarnos con Ucrania en el uso de sus recursos naturales, petróleo y gas, y también adquirir más de nuestros propios recursos. Estas conversaciones se llevarán a cabo esta semana», declaró Waltz, al tiempo que hizo hincapié en que los europeos deben tomar un papel más activo en la resolución del conflicto en el futuro.

Por otro lado, Trump sigue insistiendo en su capacidad para terminar el conflicto rápidamente. Durante su campaña electoral, el expresidente afirmó que podría poner fin a la guerra en 24 horas, aunque luego amplió ese plazo a seis meses, sin ofrecer detalles sobre cómo lograrlo. Trump ha sostenido que Estados Unidos ya ha tenido «conversaciones muy serias» con Rusia, aunque este enfoque choca con la postura de la administración Biden, que insiste en la necesidad de que Ucrania participe directamente en cualquier negociación sobre su futuro.

El presidente ucraniano Volodímir Zelenski ha sido claro en su posición: cualquier acuerdo de paz que no cuente con la participación activa de Ucrania sería inaceptable, y podría enviar una señal peligrosa a otros regímenes autoritarios en el mundo. Mientras tanto, Rusia sigue sufriendo fuertes bajas en el campo de batalla y su economía enfrenta las consecuencias de las sanciones occidentales y la escasez de mano de obra.

La próxima semana será clave en los esfuerzos internacionales para abordar este conflicto, con figuras clave de la administración Trump participando en la Conferencia de Seguridad de Múnich y otras reuniones internacionales en defensa de Ucrania. Sin embargo, la situación sigue siendo incierta, con tensiones diplomáticas y estrategias divergentes entre Washington y Kiev sobre cómo llegar a un acuerdo de paz duradero.

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