Diputados desafía los vetos de Milei en una sesión que puede redefinir el poder del Congreso
El desafío para la oposición será lograr los dos tercios de los votos necesarios para revertir esas decisiones, en un contexto donde los números suelen ser más esquivos que la voluntad de consensuar.

Diputados se prepara para una jornada cargada de tensión política que promete exponer, una vez más, la fragilidad del vínculo entre el oficialismo y la oposición. Este miércoles, la Cámara baja discutirá una agenda que el presidente Javier Milei ha intentado bloquear con su herramienta preferida: el veto.
En el temario aparecen iniciativas que tocan fibras sensibles: la moratoria previsional, la declaración de emergencia en materia de discapacidad, fondos para infraestructura en Bahía Blanca y un aumento adicional para jubilados, que incluye un 7,2% en todos los haberes y un bono extraordinario. El oficialismo ya dejó en claro que esas medidas son “inviables” desde lo fiscal, mientras que la oposición denuncia que se trata de un castigo directo a los sectores más vulnerables.
La tensión no se limitará al recinto: en las calles, la tradicional marcha de jubilados frente al Congreso se ampliará con colectivos de personas con discapacidad y gremios que acompañarán el reclamo, configurando un escenario de presión social paralelo a la pulseada legislativa.
El Senado, por su parte, también mueve piezas en la disputa: ya logró dictaminar la emergencia pediátrica y la ley de financiamiento universitario, dos proyectos que ponen en aprietos al Gobierno y que podrían ser tratados en breve. Para Milei, se trata de un frente incómodo que amenaza con debilitar el relato de “austeridad innegociable” en áreas donde la opinión pública muestra mayor sensibilidad.
En Diputados, además, se discutirán otros puntos con impacto federal y económico: la distribución automática del 1% de los Aportes del Tesoro Nacional a las provincias y un incremento en la coparticipación del impuesto a los combustibles, que pasaría del 25,47% al 57,02%. De prosperar, estas medidas reforzarían el poder financiero de los gobernadores, en un momento de máxima tensión con la Casa Rosada.
Como si no bastara, se reflotará una reforma del Régimen Penal Tributario que lleva un año esperando tratamiento, y que busca actualizar los montos para tipificar la evasión fiscal, en un país donde la informalidad es regla más que excepción.
El temario incluye también una rareza en el debate político: el cambio de huso horario. La propuesta de Julio Cobos plantea volver al histórico -04 GMT, con el argumento de alinear la hora oficial al ciclo solar para reducir consumo energético. Un tema menor en apariencia, pero que expone hasta qué punto la agenda parlamentaria se ha diversificado frente al rechazo sistemático del oficialismo.
En paralelo, la oposición busca asegurarse la presidencia de la comisión investigadora del caso $LIBRA, paralizada desde hace meses, lo que sumaría un nuevo dolor de cabeza para el Ejecutivo.
La sesión de este miércoles no será una más: será un termómetro de la capacidad real del Congreso para frenar o condicionar al Gobierno. Milei ha hecho del veto su marca registrada, pero la oposición se propone ponerlo en jaque, en un escenario donde las alianzas momentáneas y las ausencias estratégicas pueden definir el rumbo de políticas clave para millones de argentinos.
