De no creer: Rodrigo «lagrimita» de Loredo rechazó ser candidato de Javier Milei
En un video publicado en redes sociales, el radical arrancó evocando a los antiguos habitantes de Ongamira, que en el siglo XVI se arrojaron por los balcones de piedra para no rendirse ante los españoles. “A un cordobés le podés pedir muchas cosas, menos sumisión”, sentenció, en lo que pareció un saludo afectuoso… pero con filo, hacia el equipo de campaña libertario.

Rodrigo De Loredo decidió que antes de aceptar la invitación de Javier Milei para sumarse a La Libertad Avanza, prefiere saltar —políticamente hablando— al vacío, pero con dignidad. El jefe del bloque radical en Diputados anunció, que no ocupará el tercer lugar en la boleta oficialista por Córdoba para las legislativas de octubre.
La propuesta habría llegado de manos de Karina Milei, Lule y Martín Menem: un tercer puesto en la lista, con la promesa implícita de entrar al Congreso bajo bandera amarilla y morada. Pero para De Loredo, la oferta era menos un puente político y más un boleto en clase turista hacia la irrelevancia legislativa, con cláusula de silencio incluida.
El gesto no solo es un desplante en clave cordobesa —esa que mezcla amabilidad con un “no gracias” que duele—, sino también un recordatorio de que las alianzas no siempre se tejen con guiños ideológicos, sino con la calculadora en mano. El problema es que, para algunos, la cuenta no cierra si el precio es dejar el sello propio en la puerta.
Así, De Loredo dejó claro que, aunque Milei sume adeptos con velocidad, no todos están dispuestos a pagar el costo político de entrar a su órbita. Y si en política a veces hay que tragar sapos, el radical cordobés prefirió, por esta vez, quedarse con el mate amargo.
