La industria no logra recuperarse: cayó 5,7% en mayo arrastrada por el desplome de casi 20 puntos en textiles
Las proyecciones de distintas consultoras apuntan a que 2026 cerraría con una actividad industrial prácticamente estancada o con una leve caída, lo que evidencia que los signos de recuperación siguen siendo frágiles y desiguales.

La actividad industrial volvió a mostrar señales de debilidad en mayo y confirmó que la recuperación del sector continúa lejos de consolidarse. Según los últimos datos del INDEC, la producción manufacturera registró una caída interanual del 5,7%, un retroceso explicado principalmente por el fuerte desplome de ramas estratégicas como textiles, indumentaria, calzado, maquinaria y la industria automotriz.
El dato más preocupante fue el de textiles, prendas de vestir, cuero y calzado, que sufrió una baja del 18,2% respecto del mismo mes del año pasado. Se trata de uno de los sectores con mayor generación de empleo industrial y que hoy enfrenta una combinación de factores adversos: un consumo interno debilitado y una creciente competencia de productos importados, en un contexto de mayor apertura comercial.
La pérdida de dinamismo también alcanzó a productos de metal, maquinaria y equipo, que retrocedieron un 15%. Dentro de ese universo sobresalen las dificultades que atraviesan los fabricantes de maquinaria agrícola y de electrodomésticos, industrias que denuncian una menor demanda y un mercado cada vez más presionado por la competencia externa.
La industria automotriz tampoco escapó a la tendencia negativa. La producción cayó 15,9% interanual, afectada por una reducción tanto en las ventas al mercado interno como en las exportaciones. La menor actividad de las terminales repercutió directamente sobre toda la cadena de proveedores, especialmente las empresas autopartistas.
Aunque en la comparación mensual el Índice de Producción Industrial (IPI) mostró un leve incremento del 0,4% respecto de abril, el comportamiento continúa siendo errático. Desde comienzos de 2026 la actividad alterna pequeños avances con retrocesos, sin lograr consolidar una tendencia de crecimiento sostenido. De hecho, en el acumulado de los primeros cinco meses del año, la producción industrial se ubica un 0,1% por debajo del mismo período de 2025.
El análisis de los datos refleja un escenario de marcada heterogeneidad. Algunos sectores exhibieron mejoras mensuales, como el textil (+4,9%), el automotor (+7,5%) y los minerales no metálicos (+8,3%), vinculados en parte a una leve recuperación de la construcción. Sin embargo, esos repuntes aún resultan insuficientes para compensar las fuertes caídas acumuladas durante los últimos meses.
En paralelo, la construcción mostró indicadores más alentadores, con un crecimiento mensual del 6,3% y una suba interanual del 4,1%, impulsada principalmente por el avance de proyectos privados. No obstante, analistas advierten que el clima de incertidumbre económica sigue condicionando las decisiones de inversión.
Las cifras ponen de manifiesto que la industria continúa enfrentando desafíos estructurales. La combinación de un mercado interno debilitado, mayores importaciones, menor utilización de la capacidad instalada y la cautela del sector privado configura un panorama complejo para la producción nacional.
