Cavalieri desafía al Gobierno: “No hay menos pobres, hay más” y descarta renegociar la paritaria mercantil
“No es verdad que hay menos pobres. Hay más pobres que antes. Lo que pasa es que hay una informalidad que no se cuenta”, sentenció.

En un gesto de firmeza poco habitual en un gremialista históricamente dialoguista, el líder de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), Armando Cavalieri, cruzó al Gobierno de Javier Milei por sus intentos de frenar la homologación de la paritaria del sector y cuestionó duramente el relato oficial sobre la reducción de la pobreza.
El sindicato mercantil —el más grande del país en cantidad de afiliados— acordó con las cámaras empresariales un aumento del 5,4% en tres tramos: 1,9% en abril, 1,8% en mayo y 1,7% en junio. Aunque los porcentajes son moderados, superan con claridad la pauta del 1% mensual que el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, intenta imponer como límite salarial para sostener su estrategia antiinflacionaria.
Desde el oficialismo se dejó trascender que el acuerdo podría no ser homologado. Ante ese escenario, Cavalieri fue categórico: “¿Tener salarios que aumentan 1,5% o 1,7% es realmente un peligro para la estabilidad que busca Milei? Si es así, estamos en una situación muy delicada”, dijo en declaraciones a Infobae.
Una crítica al intervencionismo selectivo
Más allá de la cuestión paritaria, Cavalieri cuestionó la incoherencia del Gobierno libertario al intervenir en acuerdos entre privados. “Si es cierto que van a prohibir el aumento salarial, ¿por qué el Gobierno interviene en esta negociación si es liberal?”, lanzó con ironía. “Si yo llego a un acuerdo por 1,5% o 1,7%, ¿qué pauta estoy violando? Si creemos que esto va a hacer peligrar la inflación, estamos perdidos. No hay salida”, añadió.
Sus palabras van al corazón del modelo económico impulsado por Milei: una combinación de libre mercado en lo discursivo y una administración férrea del gasto público, con presiones explícitas sobre la dinámica salarial. El mensaje de Cavalieri no solo interpela al oficialismo, sino también a otros sectores sindicales que hasta ahora han optado por una estrategia más cautelosa.
Pobreza, informalidad y advertencias políticas
Cavalieri no se quedó en lo gremial. También se metió en la arena política con una declaración que resuena como una alarma para toda la dirigencia: “La clase media ya está harta. Está mal. Se está empobreciendo”. A contramano del discurso optimista del Gobierno sobre una baja en la pobreza gracias a la estabilización macroeconómica, el sindicalista afirmó: “No es verdad que hay menos pobres. Hay más pobres que antes”.
Según su análisis, el empobrecimiento se camufla detrás del avance de la economía informal: “Hay mucha gente que trabaja sin ley. Lo digo porque acá llega toda la información”.
Como gesto final de autonomía técnica y simbólica, el gremialista anunció que desde el mes próximo FAECYS comenzará a publicar su propio índice de inflación. El anuncio puede leerse como una señal de desconfianza hacia los datos oficiales y una herramienta para disputar el sentido de la realidad económica desde el campo sindical.
¿Nuevo rol para Cavalieri?
Con más de tres décadas al frente del gremio mercantil, Cavalieri nunca fue visto como un líder combativo. Pero su endurecimiento reciente revela que incluso las conducciones más tradicionales sienten que el margen de tolerancia se ha agotado. El deterioro social y el endurecimiento del ajuste parecen estar alterando las reglas del juego también dentro del sindicalismo.
En ese marco, sus declaraciones no son solo una defensa de una paritaria, sino un diagnóstico político: la combinación de inflación, caída salarial y recorte del gasto social empieza a erosionar la legitimidad del experimento libertario. Y algunos referentes sindicales —Cavalieri incluido— ya no están dispuestos a mirar para otro lado.
