Alarma mundial: aumentan los casos de Covid-19 en China: una muerte y más de 500 mil positivos
El Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades informó una nueva ola moderada asociada a Ómicron y sostuvo que el coronavirus pasó a considerarse una enfermedad de circulación recurrente, con uno o dos picos anuales.

Las autoridades sanitarias de China reportaron durante julio de 2026 un total de 522.000 contagios de Covid-19, 487 cuadros graves y una muerte, en el marco de una nueva ola vinculada a la variante Ómicron NB.1.8.1, según datos difundidos por el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
El organismo señaló además que el Covid-19 fue reclasificado como enfermedad de Categoría B, una categoría que reconoce su presencia persistente y su comportamiento cíclico, con la posibilidad de registrar uno o dos brotes por año.
De acuerdo con el CDC chino, el aumento de casos responde principalmente a la mayor movilidad de la población durante la temporada de vacaciones, aunque las autoridades aclararon que la curva de contagios ya alcanzó una meseta y esperan que permanezca estable antes de iniciar un descenso gradual.
Especialistas consultados por el diario Global Times explicaron que el repunte estaría relacionado con la disminución de la inmunidad colectiva, el tiempo transcurrido desde la última gran ola de infecciones y las mutaciones continuas del SARS-CoV-2, que reducen parcialmente la protección de los anticuerpos generados por infecciones previas o vacunación.
El médico respiratorio Li Tongzeng sostuvo que, para gran parte de la población, han pasado más de seis meses desde la última ola importante, lo que habría contribuido a una mayor susceptibilidad frente a la nueva cepa circulante.
Ómicron NB.1.8.1, la variante predominante
El CDC confirmó que la variante actualmente predominante en el país pertenece al linaje Ómicron y que la cepa identificada es NB.1.8.1.
Las autoridades sanitarias remarcaron que, hasta el momento, no existen evidencias de que esta variante sea más agresiva o provoque una enfermedad más severa que las cepas anteriores, aunque sí presenta cambios que favorecen su capacidad de transmisión y de evasión parcial de la inmunidad existente.
En un informe técnico, el organismo detalló que entre el 1 y el 31 de julio el número de pacientes con fiebre atendidos en consultorios externos y servicios de urgencia de hospitales de nivel secundario y superior fluctuó entre 418.000 y 595.000 casos diarios en 31 provincias, regiones autónomas y municipios, además del Cuerpo de Producción y Construcción de Xinjiang.
Los datos fueron obtenidos a través del Sistema Nacional Inteligente de Monitoreo y Alerta Temprana para Enfermedades Infecciosas, la plataforma utilizada por China para seguir la evolución de brotes epidemiológicos en todo el país.
Del estado de emergencia a una vigilancia permanente
La decisión de reclasificar el Covid-19 refleja un cambio de enfoque de las autoridades chinas: el virus ya no es tratado como una emergencia sanitaria extraordinaria, sino como una enfermedad infecciosa de circulación permanente que requiere vigilancia continua y respuestas focalizadas ante aumentos periódicos de casos.
Aunque el volumen de contagios sigue siendo elevado, el bajo número de fallecimientos informado por el CDC sugiere que la actual ola presenta una severidad considerablemente menor que la observada en las primeras etapas de la pandemia, un comportamiento que las autoridades atribuyen a la inmunidad acumulada y a la capacidad del sistema sanitario para detectar tempranamente los casos más graves.
