Alerta en el sector energético: denuncian despidos masivos y persecución sindical en Industrias Juan F. Secco
FeTERA declaró el estado de alerta y asamblea permanente; advierte sobre precarización laboral y riesgo en la calidad del servicio eléctrico.

La crisis en el sector energético argentino sumó un nuevo capítulo con la denuncia pública de despidos masivos, persecución sindical y precarización laboral en la empresa Industrias Juan F. Secco, dedicada a la generación eléctrica.
La alerta fue emitida por la Federación de Trabajadores de la Energía (FeTERA), que convocó a una conferencia de prensa este lunes en la sede de la CTA Autónoma para informar sobre el conflicto y las acciones a seguir.
Según el comunicado de la organización gremial, los despidos —cuya cantidad aún no ha sido confirmada oficialmente— forman parte de una estrategia empresarial de ajuste que, aseguran, comenzó con la persecución de delegados sindicales y continúa con la degradación de las condiciones laborales. La FeTERA considera que la empresa prioriza la rentabilidad por encima del derecho al trabajo y de la seguridad energética nacional.
Un conflicto que pone en jaque al sistema energético
Más allá del drama humano detrás de cada despido, el sindicato advierte sobre consecuencias estructurales. “Estamos ante una ofensiva que no sólo ataca conquistas laborales, sino que compromete la calidad del servicio eléctrico, un servicio público esencial que no puede estar sujeto a lógicas empresariales de maximización de ganancias a cualquier costo”, afirmaron desde la federación.
Industrias Juan F. Secco es una de las principales operadoras privadas de generación distribuida en el país, con presencia en varias provincias. Su participación en el sistema interconectado nacional la convierte en un actor relevante, por lo que cualquier deterioro operativo producto de reducción de personal podría tener impacto directo en la estabilidad del suministro eléctrico, especialmente en un año crítico por las condiciones climáticas y los picos de demanda.
Resistencia sindical, movilización y llamados a la solidaridad
En respuesta, la FeTERA se declaró en estado de alerta y asamblea permanente, una figura gremial que implica reuniones continuas, paros sorpresivos y eventual escalada del conflicto. Además, los trabajadores rechazaron los retiros voluntarios y activaron una estrategia de visibilización del conflicto que incluye actos, protestas y el respaldo de otras organizaciones sociales y gremiales.
En su convocatoria a la conferencia de prensa, la federación hizo un llamado a la “solidaridad activa”, apelando a la unidad de todos los sectores del movimiento obrero y la sociedad civil para frenar lo que califican como un “avance sobre los derechos laborales y la soberanía energética”.
La actividad de este lunes en la sede central de la CTA-A en Buenos Aires contará con la participación de delegados gremiales, trabajadores despedidos y referentes de distintas centrales sindicales, en un claro intento de nacionalizar el conflicto y sumar presión sobre el Ministerio de Trabajo y otras autoridades competentes.
¿Un conflicto aislado o parte de un patrón?
El caso Secco no es aislado. En el contexto actual de reestructuraciones, apertura del mercado energético y cambios en las políticas de subsidios, se multiplican los conflictos laborales en el sector. Desde la FeTERA advierten que existe un patrón de ajuste generalizado, con recortes de personal, tercerización y presión sobre las condiciones laborales.
En este sentido, el conflicto en Industrias Secco se convierte en una lucha testigo, no solo por la reincorporación de los trabajadores despedidos, sino por la defensa de un modelo energético con control público, empleo digno y garantías de calidad para los usuarios.
