No hay pique: la actividad pesquera se desplomó el 24,3% interanual
Los datos oficiales del Indec exponen la vulnerabilidad de la actividad marítima frente al nuevo rumbo económico del Gobierno nacional.

La drástica contracción del veinticuatro coma tres por ciento interanual en la actividad pesquera durante mayo expone con crudeza el impacto de las políticas de desregulación promovidas por la administración central.
Lejos de actuar como un dinamizador automático, la retirada de los controles y el nuevo esquema de mercado parecen haber profundizado las distorsiones internas de un sector clave para las exportaciones argentinas.
Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos reflejan además una caída mensual del uno coma cuatro por ciento, lo que confirma que la retracción no es un fenómeno aislado sino una tendencia que empieza a consolidarse de manera preocupante en el corto plazo.
El análisis desagregado de los datos oficiales revela que el verdadero motor del derrumbe se encuentra en la pesca marítima tradicional, que sufrió un golpe devastador del veintinueve por ciento en comparación con el mismo período del año pasado.
Esta parálisis en alta mar no pudo ser compensada por los magros repuntes en segmentos específicos como los peces o el extraordinario pero acotado incremento estadístico en los crustáceos. El dato más alarmante de la medición gubernamental lo aportó el rubro de los moluscos, que experimentó una parálisis casi total con un desplome superior al noventa y cinco por ciento, una cifra que describe un escenario de inactividad virtual en los principales puertos.
Si bien el balance de los primeros cinco meses del año todavía sostiene un saldo positivo debido al arrastre de un inicio de ciclo favorable, la aceleración de la caída en el segundo trimestre enciende señales de alerta sobre la sustentabilidad del negocio. Los defensores del libre mercado suelen justificar estos baches productivos como parte de un ordenamiento macroeconómico necesario.
Sin embargo, los analistas y actores de la industria advierten que la combinación de desregulación extrema, costos en alza y falta de incentivos está asfixiando la matriz pesquera local, transformando una ventaja natural del país en otra víctima de la recesión interna.
