Kily González llegó a un acuerdo con Inter Miami y asumirá como técnico de Messi
Cristian “Kily” González tiene todo acordado para convertirse en el nuevo entrenador de Inter Miami. El director técnico argentino cerró las negociaciones con la dirigencia de la franquicia estadounidense y será el encargado de ocupar el lugar que dejó vacante Ángel Guillermo Hoyos.

A los 52 años, González afrontará uno de los desafíos más importantes de su carrera como entrenador y, además, tendrá su primera experiencia al frente de un equipo fuera de la Argentina. Su llegada a la MLS tendrá como principal atractivo el reencuentro con Lionel Messi, con quien comparte raíces rosarinas y una relación marcada por el respeto y el vínculo con el fútbol de esa ciudad.
La misión del nuevo entrenador será darle una identidad más definida al conjunto de Florida, potenciar su capacidad ofensiva y mantenerlo como protagonista de las principales competencias de la MLS. Para ello, el Kily buscará trasladar a Inter Miami una propuesta basada en la intensidad, la personalidad y una fuerte exigencia táctica.
González se encontraba sin equipo desde octubre de 2025, cuando terminó su etapa como entrenador de Platense. Antes de ese período, construyó buena parte de su trayectoria en Rosario Central y Unión de Santa Fe. Precisamente, en el conjunto santafesino consiguió una de sus campañas más destacadas: logró mantener al equipo en Primera División en una situación límite y posteriormente lo condujo hasta la clasificación a la Copa Sudamericana.
La dirigencia de Inter Miami encontró en el entrenador rosarino el perfil buscado para iniciar una nueva etapa después de la salida de Hoyos. Su carácter y experiencia en el fútbol argentino fueron considerados elementos importantes para asumir el desafío de conducir un plantel que tiene a Messi como principal figura.
Con el mercado de transferencias todavía activo y nuevos objetivos deportivos por delante, González prepara su desembarco en Estados Unidos. El próximo capítulo de su carrera estará marcado por un desafío de máxima exposición: conducir a Inter Miami y trabajar diariamente con Lionel Messi en busca de una nueva etapa de protagonismo en la MLS.
