Ziliotto llega a la Casa Rosada en medio de la pulseada por la reforma laboral
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, mantuvo este mediodía un encuentro en Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, en el marco de las gestiones del Gobierno nacional para sumar apoyos a la reforma laboral que busca avanzar durante el período de sesiones extraordinarias del Congreso.

Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el mandatario pampeano arribó a la sede del Poder Ejecutivo cerca de las 10 de la mañana, luego de haber postergado en dos oportunidades anteriores su visita por razones personales y por las adversas condiciones climáticas que afectaron a su provincia en los últimos días.
El encuentro se inscribe en la estrategia de la administración libertaria de abrir canales de diálogo con gobernadores que mantienen una relación distante con el Ejecutivo nacional, pero que no descartan la negociación política. En ese marco, Ziliotto aceptó el contacto, aunque dejó en claro que el intercambio debía concretarse en la Casa Rosada y no en territorio pampeano, un gesto que refleja cautela y límites en el vínculo.
Más allá de la agenda formal, el gobernador volvió a plantear uno de los principales reclamos de su gestión: la deuda que la Nación mantiene con La Pampa, estimada en unos 400.000 millones de pesos, vinculada al déficit previsional. La provincia integra el grupo de 14 distritos que conservaron sus cajas jubilatorias y que, según denuncian, no reciben transferencias actualizadas por parte de la ANSES.
Desde el Gobierno nacional buscan construir mayorías que permitan avanzar con el proyecto de “modernización” laboral, una de las iniciativas centrales del presidente Javier Milei. Con el inicio de las sesiones extraordinarias y la posibilidad de que la reforma sea tratada en el Senado el próximo miércoles 11 de febrero, el oficialismo acelera las negociaciones políticas para asegurar el respaldo necesario.
Sin embargo, desde el entorno de Ziliotto dejaron en claro que el apoyo no está garantizado. “No nos preocupa el debate sobre una reforma laboral, seguramente es necesaria. El problema es el objetivo y la forma. Si el camino es la precarización, no vamos a acompañar”, señalaron fuentes cercanas al gobernador, marcando una postura crítica que anticipa un debate legislativo complejo y con final abierto.
