Violencia institucional: Bullrich sobre el fotógrafo gravemente herido: «Quien disparó lo hizo correctamente»
Las reacciones ante las declaraciones de Bullrich evidencian la creciente preocupación por el avance de la violencia institucional en el país y la falta de controles sobre el uso de la fuerza por parte del Estado.

Las declaraciones de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sobre la represión policial en la protesta en defensa de los jubilados han generado una fuerte polémica.
Lejos de cuestionar el accionar de las fuerzas de seguridad, la funcionaria respaldó el operativo y aseguró que «quien disparó lo hizo correctamente», en referencia al cartucho de gas lacrimógeno que impactó en la cabeza del fotógrafo Pablo Grillo, dejándolo en estado crítico.
Violencia institucional y justificación de la represión
En una conferencia de prensa, Bullrich atribuyó la grave lesión de Grillo a «los que generan violencia» y defendió el accionar de las fuerzas policiales. «Cuando hay un ataque tan fuerte -porque un policía resultó herido de bala-, las Fuerzas de Seguridad deben actuar para proteger la democracia y el orden público», argumentó.
Según la ministra, el proyectil que hirió a Grillo «rebotó en una barricada levantada por manifestantes violentos y cambió de dirección», sugiriendo que el fotógrafo quedó atrapado en la línea de fuego debido a los disturbios. «Lamentamos mucho su estado, pero quien disparó el arma no letal lo hizo correctamente», sostuvo Bullrich, descartando cualquier posibilidad de investigación interna sobre el accionar policial.
Minimización de la violencia policial
Las afirmaciones de la ministra también incluyeron la desestimación de otro episodio que generó indignación: la agresión a una mujer mayor, quien fue empujada por un policía y cayó al suelo. Bullrich la calificó como «jubilada patotera» y justificó el accionar del agente, alegando que la mujer había golpeado «reiteradas veces» al policía antes de ser empujada.
«Fue ella quien inició la agresión. El policía solo se estaba defendiendo», sentenció, rechazando cualquier posibilidad de acción disciplinaria contra el agente involucrado.
Rechazo y exigencias de renuncia
Las declaraciones de Bullrich provocaron un inmediato repudio de organizaciones de derechos humanos y del sector periodístico. La Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) exigió la renuncia de la ministra y denunció la represión como un ataque a la libertad de prensa.
Mientras tanto, Pablo Grillo, de 34 años, continúa internado en terapia intensiva en el Hospital Ramos Mejía, tras ser operado de urgencia debido a una fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica. Su situación sigue siendo crítica.
El Gobierno refuerza su postura y apunta a la oposición
Lejos de tomar distancia de lo sucedido, el Gobierno reafirmó su respaldo a las fuerzas de seguridad. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, insistió en responsabilizar a la oposición por los disturbios y habló de «una suerte de golpe de Estado». En relación al caso de Grillo, minimizó el hecho al calificarlo como «un accidente imprevisto».
