Un diciembre para el olvido: despidos, plantas paralizadas y salarios que no alcanzan
Lejos de las promesas de reactivación, el último mes del año ha exhibió una geografía de persianas bajas y telegramas de despido que recorre desde los cordones industriales del conurbano bonaerense hasta las economías regionales de La Rioja y Córdoba.

El cierre de 2025 se presenta como el testimonio más crudo del proceso de desmantelamiento productivo que atraviesa Argentina.
La parálisis de gigantes como Peugeot o General Motors y el cierre definitivo de pymes textiles y conserveras no son eventos aislados, sino el resultado lógico de una pinza económica compuesta por la apertura importadora indiscriminada y un desplome del consumo interno que no encuentra piso.
El análisis de la conflictividad actual revela una crueldad sistémica en las formas: despidos en vísperas de festividades, empresas que desaparecen sin liquidar salarios y una progresiva sustitución de la producción nacional por bienes extranjeros.
Este escenario ha forzado a los trabajadores a medidas extremas, como la ocupación de plantas ante el abandono patronal, evidenciando un Estado que parece haber renunciado a su rol de árbitro para convertirse en espectador del cierre de treinta pymes diarias.
La pérdida de más de 280.000 puestos de trabajo registrados en menos de dos años marca una herida estructural en el tejido social que difícilmente pueda sanar con meros anuncios macroeconómicos.
A la destrucción de empleo se suma un disciplinamiento salarial ejecutado a través de techos paritarios que condenan a los ingresos a correr siempre por detrás de la inflación. La caída real del poder adquisitivo, especialmente dramática en el sector público, ha transformado el trabajo formal en una categoría que ya no garantiza la salida de la pobreza.
Mientras el sector industrial retrocede a niveles inferiores a los de la prepandemia, la tensión gremial en rubros estratégicos como el neumático anticipa un 2026 de confrontación abierta. Diciembre no fue solo un mes de crisis, sino la confirmación de un modelo que, al desfinanciar la producción y el salario, pone en riesgo la viabilidad misma de la clase media argentina.
Los conflictos estallaron en todo el país y en diversos sectores, desde el textil y el calzado hasta el automotor, el neumático y el comercio. Aquí, los principales casos reportados durante el mes:
►Farmacias del Dr. Ahorro: Cientos de trabajadores denunciaron despidos sin aviso previo ni liquidaciones completas en el marco de una reestructuración motivada por la crisis económica. Los empleados convocaron movilizaciones frente a la Secretaría de Trabajo para exigir intervención estatal.
►Arluchi S.A. (IDS Suelas, Chivilcoy): En plena Navidad, la fábrica despidió a una decena de operarios, rompiendo un acuerdo de estabilidad laboral hasta marzo. La planta, dedicada a componentes de caucho y EVA, redujo su personal a solo 25 trabajadores. El sector del calzado sufre caídas del 30-40% interanual por la apertura importadora y el derrumbe del consumo.
►Industrias del Fuego S.A. (IBF, Córdoba): Cierre intempestivo de la planta de neumáticos sin negociación previa, dejando 40 trabajadores en la calle. Los empleados protestaron y exigieron al Ministerio de Trabajo que investigue el procedimiento y garantice indemnizaciones.
►Frigorífico Euro: Más de 40 días de ocupación pacífica de la planta por tres meses de salarios impagos. La empresa presentó concurso de acreedores y las instalaciones quedaron abandonadas, sin luz y con daños recurrentes.
►Hilado S.A. (La Rioja): Anuncio de cierre definitivo para enero 2026, afectando a 60 trabajadores. La textil atribuye la decisión a la recesión, la pérdida de pedidos y la competencia de importaciones. En la provincia, el sector acumula más de 500 empleos perdidos desde 2020.
►Cook & Fit S.A.: El Sindicato de Cadetes y Mensajeros denunció despidos sin causa, falta de blanqueo, salarios impagos y persecución sindical. Exigen intervención urgente del Ministerio de Trabajo bonaerense.
►FAdeA (Fábrica Argentina de Aviones): Lanzamiento de retiros voluntarios para reducir 200 puestos en medio de la falta de contratos. Los empleados trabajan solo tres días por semana con sueldos recortados desde junio, generando fuerte tensión gremial.
►Hazan Silvia (Lanús): Cierre de la planta textil con 50 operarios afectados. La empresa intentó pagar indemnizaciones reducidas, pero los trabajadores lograron una conciliación obligatoria.
Marechiare (Mar del Plata): Cierre de la conservera de pescado por caída de ventas y competencia importada, dejando 40 familias sin empleo.
►Ascensores Cóndor (Ituzaingó): Planta al borde del cierre con 40 trabajadores que llevan meses sin cobrar y sin insumos.
►Electropart (Córdoba): Despidos de 8 operarios sin indemnización plena, en una fábrica que redujo drásticamente su personal.
►PLA by John Deere (Las Rosas, Santa Fe): Nuevos despidos en la metalmecánica, con alerta gremial de la UOM.
►General Motors (Alvear, Santa Fe): La planta pasó de más de 1.000 a 600 trabajadores en dos años, con 90 retiros voluntarios solo en noviembre y suspensiones permanentes.
►Peugeot (El Palomar): Producción paralizada por más de un mes, con adelanto de vacaciones para ajustar stock ante la caída de ventas.
►Caromar: Cierre de al menos cuatro sucursales (San Justo, Mar del Plata, Burzaco, José C. Paz y Rosario), afectando a más de 200 empleados sin aviso previo.
►Efecto dominó del cierre de Whirlpool (Pilar): Despidos y paralización en pymes proveedoras del Parque Industrial.
►Otras textiles en Burzaco y Lanús: 40 despidos en una fábrica y cierre de otra planta de frazadas con 20 trabajadores afectados.
Además, el sector neumático vivió una escalada particular: el SUTNA endureció medidas contra Fate, Pirelli y Bridgestone por dilaciones en las paritarias y intento de rebaja salarial real. Los trabajadores realizaron paros totales, incluyendo uno de 25 horas con movilización el 30 y 31 de diciembre.
