16 de mayo de 2026

Taiana cuestionó la ofensiva de EE. UU. en Venezuela y advirtió sobre un quiebre del orden internacional

Las declaraciones de Taiana no solo cuestionan un hecho puntual, sino que alertan sobre un escenario internacional cada vez más inestable, donde la fuerza militar amenaza con reemplazar a las reglas multilaterales como herramienta central de la política global.

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela volvió a encender el debate sobre los límites del poder de las potencias y la vigencia del derecho internacional.

El diputado nacional y ex canciller Jorge Taiana calificó la acción como una violación directa de la soberanía de los Estados y sostuvo que no existe justificación legal posible, independientemente de las opiniones que se tengan sobre el gobierno de Nicolás Maduro.

Desde una mirada crítica, Taiana remarcó que el sistema internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial se apoya en el respeto a la integridad territorial y la no injerencia, principios que, según advirtió, están siendo erosionados por decisiones unilaterales. Para el ex canciller, aceptar una intervención militar por razones políticas abre un precedente peligroso que debilita a las Naciones Unidas y deja a los países más vulnerables a merced de los intereses estratégicos de las grandes potencias.

En ese sentido, señaló que la única excepción contemplada por el derecho internacional para una intervención armada es la protección de una población frente a un genocidio. Sin embargo, contrastó la rapidez de la acción estadounidense en Venezuela con la inacción frente a la situación en Gaza, reconocida por organismos internacionales como un caso extremo de violencia contra civiles. Esta doble vara, sostuvo, expone una aplicación selectiva de los principios humanitarios según conveniencias geopolíticas.

Taiana también puso el foco en la incertidumbre que se abre para el futuro venezolano. A su entender, las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre una eventual “administración” del país no aclaran el horizonte político, aunque sí dejan entrever intereses económicos claros, especialmente vinculados al acceso a los recursos petroleros. La falta de un proyecto político transparente refuerza, según el diputado, la idea de que la intervención responde más a intereses estratégicos que a una preocupación genuina por la democracia o los derechos humanos.

Finalmente, el ex canciller advirtió que la ofensiva en Venezuela profundiza tensiones dentro del bloque occidental. Mencionó un creciente distanciamiento entre Estados Unidos y la Unión Europea, agravado por otras disputas como la pretensión estadounidense sobre Groenlandia. En este contexto, señaló que Europa percibe un debilitamiento de la OTAN y una sensación de abandono frente a Rusia, mientras que la intervención en Venezuela podría interpretarse como una señal de permisividad que fortalece la posición de Moscú en el conflicto con Ucrania.

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