Según funcionarios, Israel planea tomar el control total de Gaza bajo un nuevo plan
El anuncio de este plan ha generado preocupación internacional, ante el riesgo de una escalada aún mayor del conflicto y una posible crisis humanitaria de proporciones aún mayores. La comunidad internacional continúa observando atentamente los desarrollos en Gaza, mientras el panorama de la región se vuelve cada vez más incierto y tenso.

En un giro que podría marcar un cambio significativo en la dinámica del conflicto en la Franja de Gaza, Israel ha aprobado un plan que contempla tomar el control completo del enclave palestino y mantener presencia indefinida en el territorio, según informaron dos altos funcionarios israelíes.
La medida, si se lleva a cabo, ampliaría de manera sustancial las operaciones militares israelíes en Gaza y podría desencadenar una fuerte oposición internacional.
El plan, aún en etapa preliminar, tiene como objetivo principal facilitar la consecución de los objetivos militares de Israel: derrotar a Hamás y liberar a los rehenes retenidos en Gaza. Sin embargo, su implementación también implicaría el desplazamiento forzado de cientos de miles de palestinos hacia el sur del enclave, lo que agravaría aún más la ya crítica situación humanitaria en la región. La prohibición de entrada de ayuda humanitaria, sumada a los bloqueos de suministros esenciales como alimentos, combustible y agua, ha provocado una grave crisis alimentaria y de salud, con saqueos y desabastecimiento generalizado como consecuencias inmediatas.
Desde el colapso del alto el fuego entre Israel y Hamás a mediados de marzo, las operaciones militares israelíes se han intensificado, con bombardeos que han causado cientos de muertes y la captura de amplias zonas del territorio. Actualmente, Israel controla aproximadamente el 50 % de Gaza, tras un despliegue que ha incluido incursiones terrestres y ataques a objetivos considerados estratégicos por las fuerzas israelíes. La suspensión de toda ayuda humanitaria, en vigor desde el fin de la tregua, ha exacerbado la crisis humanitaria, considerada la peor en casi 19 meses de conflicto.
Los funcionarios israelíes argumentan que el nuevo plan busca «la captura de la Franja y el mantenimiento del control sobre los territorios», además de impedir que Hamás utilice la ayuda humanitaria para fortalecer su influencia y capacidades militares. También han señalado que intensificarán los ataques contra objetivos del grupo islamista en un intento de desmantelar su presencia y capacidad operativa en Gaza.
Por otra parte, Israel mantiene contactos con varios países respecto a un plan propuesto por el expresidente Donald Trump, que contempla la reubicación de la población palestina en Gaza en lo que denomina «emigración voluntaria». Esta propuesta, que busca reducir la población en Gaza, ha sido criticada y condenada por diversos aliados internacionales, incluyendo países en Europa y en el mundo árabe, quienes consideran que viola los derechos humanos y puede generar una crisis aún mayor en la región.
