Sánchez defendió el papel de España en la OTAN en medio de nuevas críticas de Trump
En el marco de la cumbre de la OTAN celebrada este martes en Ankara, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha defendido la contribución de España a la Alianza, destacando que el país «ha cumplido con creces» los compromisos adquiridos.

Su intervención se produce en un clima de tensión diplomática con Estados Unidos, después de que Donald Trump volviera a cargar contra España por su nivel de gasto en defensa.
Sánchez ha detallado una serie de indicadores para respaldar su postura. Según el presidente, España es «el séptimo país» en la evaluación global de capacidades de la OTAN, superando la media aliada. Asimismo, ha afirmado que, a principios de junio, España era «el tercer país con más efectivos desplegados» y «el país de Europa que más fuerzas terrestres tenía fuera de sus fronteras», con una presencia significativa en el flanco oriental.
En el ámbito naval, el país es «el segundo aliado que más capacidades despliega», y el cuarto en capacidades aéreas, además de liderar misiones como la de Irak.
Como anuncio principal, Sánchez ha confirmado que España se sumará a las fuerzas terrestres avanzadas en Finlandia, reforzando la presencia aliada en la región ártica. «Hemos alcanzado los objetivos de capacidades fijados para 2026», ha remarcado, subrayando que España «ha venido con los deberes hechos».
Frialdad en la cumbre y críticas de Trump
El ambiente en la cumbre ha estado marcado por la distancia entre Sánchez y Trump. Aunque ambos líderes coincidieron en los actos protocolarios, no hubo contacto visible ni intercambio de palabras. En la fotografía oficial, Trump y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ocuparon el centro, mientras que Sánchez quedó situado en el extremo izquierdo.
Durante su intervención, Trump arremetió duramente contra España. «España es una causa perdida. No participan. No pagan», declaró el presidente estadounidense, añadiendo que desea «cortar todo el comercio con España, incluidas las visitas». Sin embargo, en una comparecencia posterior, Trump evitó profundizar en sus críticas y se limitó a decir: «Veremos qué ocurre con la Unión Europea», sin mencionar directamente a España.
La respuesta al órdago comercial de Trump llegó tanto desde Moncloa como desde Bruselas. El presidente Sánchez y la Comisión Europea le recordaron que la política comercial es una competencia exclusiva de la Unión Europea, no de los Estados miembros, dejando sin efecto práctico la amenaza unilateral. La falta de comunicación y la tensión han sido la nota dominante de la jornada en Ankara.
