Santilli asumirá el martes, en un Gobierno que busca superar la crisis política que deja Manuel Adorni
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete tendrá su formalización este martes 30 de junio, cuando preste juramento ante el presidente Javier Milei en la Casa Rosada.

Sin embargo, más allá del acto protocolar, el cambio representa un intento del Gobierno por cerrar un capítulo marcado por el desgaste político y abrir una etapa orientada a recuperar capacidad de gestión y articulación política.
La ceremonia, prevista para las 16 horas, sellará el reemplazo de Manuel Adorni, cuya salida se produjo en medio de cuestionamientos vinculados a su situación patrimonial y a investigaciones judiciales que fueron erosionando su posición dentro del Ejecutivo. La renuncia del exfuncionario obligó al oficialismo a reconfigurar una de las áreas más sensibles del Gobierno, encargada de coordinar la gestión y ordenar la relación entre los distintos ministerios.
Antes de la asunción formal, el traspaso comenzará con una transición coordinada entre los equipos de ambos dirigentes. El objetivo será garantizar la continuidad administrativa y evitar sobresaltos en una estructura clave para el funcionamiento diario del Ejecutivo. Desde la Casa Rosada destacan que el proceso se desarrollará de manera ordenada para asegurar que la nueva conducción pueda asumir rápidamente sus responsabilidades.
La elección de Santilli no parece responder únicamente a cuestiones administrativas. Su desembarco refleja una decisión política de Javier Milei de fortalecer el perfil de la Jefatura de Gabinete en un contexto donde la negociación y la construcción de consensos aparecen como herramientas cada vez más necesarias para sostener la gobernabilidad.
Entre sus principales tareas estarán la coordinación de las distintas áreas gubernamentales, el seguimiento de las reformas promovidas por la administración libertaria y la reconstrucción de vínculos políticos que resultan esenciales para avanzar con la agenda oficial. El desafío no será menor: deberá asumir en un momento donde el Gobierno necesita recuperar iniciativa y demostrar capacidad de gestión tras semanas de turbulencia política.
La asunción de Santilli, por lo tanto, trasciende el simple recambio de nombres. Se trata de una apuesta del Ejecutivo para reforzar su estructura política y recuperar estabilidad en una etapa que será determinante para el futuro de las reformas impulsadas por Javier Milei y para la consolidación de su proyecto de gobierno.
