Salario mínimo en caída libre: bajo el gobierno de Milei perdió casi 40% de su poder real
Así, mientras ciertos gremios mantienen salarios relativamente altos dentro del empleo formal, la referencia del salario mínimo continúa deteriorándose, ampliando las brechas internas del mercado laboral.

El salario mínimo, vital y móvil atraviesa uno de los retrocesos más pronunciados de las últimas décadas. Desde la asunción de Javier Milei a fines de 2023, el ingreso básico acumuló una pérdida cercana al 38% en términos reales, producto de una dinámica persistente en la que las actualizaciones nominales quedaron sistemáticamente por detrás de la inflación.
Lejos de tratarse de un fenómeno aislado, el deterioro se consolidó durante 2024 y se extendió a lo largo de 2025, en un contexto de alta nominalidad y ajustes insuficientes.
Aunque hubo recuperaciones puntuales en algunos meses, estas no lograron revertir la tendencia de fondo: una erosión sostenida del poder adquisitivo, especialmente entre los trabajadores de menores ingresos.
El dato más crítico es que el salario mínimo actual se ubica en niveles históricamente bajos, incluso por debajo de los registrados durante la Crisis de 2001 en Argentina, lo que refleja la magnitud del deterioro social en curso. La comparación no solo evidencia una caída coyuntural, sino también un retroceso estructural en la capacidad de compra.
El impacto trasciende el ingreso individual y se proyecta sobre el mercado laboral en su conjunto. A la pérdida de poder adquisitivo se suma una contracción del empleo formal, configurando un escenario de doble presión sobre los sectores más vulnerables: menores ingresos y menos oportunidades laborales.
En paralelo, las negociaciones paritarias muestran límites claros para revertir esta tendencia. Los acuerdos salariales recientes se alinean, en el mejor de los casos, con la inflación mensual —en torno al 2,7% y 3%—, lo que en la práctica implica una estabilización en niveles bajos, más que una recuperación real. Algunos sectores lograron mejoras adicionales mediante sumas fijas o ajustes acumulativos, pero sin alterar el cuadro general de pérdida.
