Reflotó en Cámara Gesell que «un hombre encapuchado» se llevó a Loan
En la búsqueda de Loan Danilo Peña, el niño de 5 años desaparecido desde el 13 de junio, surgió un nuevo testimonio que podría arrojar luz sobre su paradero. Uno de los cuatro menores que participaron en una Cámara Gesell este lunes coincidió con la hipótesis de la presencia de un «hombre encapuchado» que podría estar involucrado en la desaparición del niño en la localidad correntina de 9 de Julio.

El testimonio de uno de los menores revivió la esperanza de encontrar con vida a Loan, quien fue visto por última vez buscando naranjas en el monte junto con sus amigos. El menor expuso durante el proceso judicial la posibilidad de que Loan fue raptado por una persona que ocultaba su rostro. Este dato, que había sido una de las primeras teorías en la investigación, ahora cobra renovada importancia.
Los investigadores están centrando nuevamente su atención en esta teoría, considerando la posibilidad de que Loan pudo haber sido llevado a caballo. Un amigo de Antonio Benítez, tío de Loan y actualmente detenido, es uno de los principales sospechosos, aunque no se descarta la participación de otra persona en el caso.
Simultáneamente, el Juzgado Federal de Goya ordenó el peritaje de teléfonos celulares que contienen llamadas sospechosas. Entre ellos, se encuentra el teléfono de César Peña, uno de los hermanos del niño, cuyo aparato fue enviado a Buenos Aires para un análisis detallado con el sistema UFED de la Gendarmería Nacional. Los investigadores buscan pistas en mensajes, llamadas y fotos almacenadas en el dispositivo.
La búsqueda también reveló que, poco después de la desaparición de Loan, una tía del menor informó sobre la presencia de un «hombre de capucha blanca» en la casa de la abuela del niño. Sin embargo, los testimonios de los menores en la Cámara Gesell sugieren que la capucha era negra, no blanca.
Además, los investigadores están examinando una billetera virtual asociada con una transacción de dinero significativa que podría estar relacionada con el caso. La conexión de César Peña con la tía Laudelina y su hija, con quienes mantuvo varias conversaciones después de la desaparición, también está bajo escrutinio.
