28 de abril de 2026

Récord de pluriempleo en Argentina: dos millones y medio de personas trabajan más de 17 horas diarias

En plena caída del salario real, el fenómeno del pluriempleo alcanza niveles inéditos. Un informe del IPYPP, basado en datos del INDEC, revela que millones de argentinos trabajan jornadas extenuantes para sobrevivir. La precarización laboral ya es estructural.

A casi siglo y medio de la lucha por la jornada laboral de ocho horas, Argentina vive una regresión histórica en materia de derechos laborales.

Según datos oficiales del INDEC, dos millones y medio de personas trabajan hoy más de 17 horas diarias, empujadas por un modelo económico que ha destrozado el poder adquisitivo y normalizado el pluriempleo como estrategia de supervivencia.

La cifra fue revelada en un informe reciente del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP), dirigido por el economista Claudio Lozano, a partir del análisis de la Encuesta Permanente de Hogares. El estudio indica que el pluriempleo alcanzó un 12,4% de la población ocupada, el nivel más alto desde que hay registro.

Pero más allá del dato estadístico, el fenómeno retrata un escenario social alarmante: cada vez más argentinos deben trabajar múltiples turnos, en empleos mal pagos, inestables y sin relación con su formación, simplemente para cubrir sus necesidades básicas.

Trabajo sin derechos: la nueva normalidad

El salario real formal se encuentra apenas por debajo del nivel que dejó el gobierno anterior en 2023. Pero el ingreso por hora trabajada ha caído en forma estrepitosa, obligando a los trabajadores a extender sus jornadas a niveles incompatibles con cualquier estándar de vida digna.

Lejos de afectar únicamente a sectores informales, esta precarización abarca desde empleados de grandes cadenas hasta trabajadores registrados. La figura del recolector de ingresos —una persona que encadena changas, turnos de aplicaciones o ventas ambulantes— es cada vez más frecuente y refleja el deterioro del trabajo como herramienta de inclusión social.

El fenómeno no es nuevo, pero se ha intensificado con fuerza desde el inicio de la presidencia de Javier Milei. Bajo la bandera del ajuste fiscal y la “libertad de mercado”, el modelo libertario ha dinamitado estructuras laborales sin proponer alternativas sostenibles. El resultado: un país donde trabajar más ya no garantiza escapar de la pobreza.

Un retroceso de época

“A 139 años de los mártires de Chicago, tenemos dos millones y medio de personas que trabajan 17 horas por día”, denunció Lozano, señalando que el país ha vuelto a condiciones propias del siglo XIX. Su advertencia se suma a otro dato del mismo informe: más de cinco millones de argentinos superan las 45 horas semanales, un umbral que, aunque legal, se vuelve insostenible en un contexto de salarios devaluados y nulo acceso a derechos laborales.

La extensión de la jornada laboral no es el resultado de la libre elección de los trabajadores. Es el síntoma más visible de un modelo que exprime la fuerza de trabajo para compensar la falta de ingresos genuinos, profundizando el círculo vicioso de la desigualdad, el agotamiento físico y el colapso emocional.

¿Cuál es el costo de sostener este modelo?

En el corto plazo, los trabajadores sobreviven. En el mediano, se deteriora su salud, su productividad y su capacidad de organizarse colectivamente. En el largo, se descompone la idea misma del trabajo con derechos, en beneficio de un esquema de producción basado en la fragmentación, la sobreexplotación y la desprotección total.

“El pluriempleo, lejos de ser una opción, se ha vuelto una trampa”, concluye el informe. Frente a este escenario, urge una política pública que recupere el valor del trabajo, limite la jornada laboral, fortalezca los convenios colectivos y garantice un salario digno. De lo contrario, el modelo argentino seguirá empujando a millones a una vida de fatiga crónica, inseguridad y pobreza encubierta.

La pregunta no es cuántas horas más puede trabajar una persona. La verdadera pregunta es: ¿cuánto más puede resistir una sociedad basada en esta lógica?

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