Presupuesto 2026: apoyos, críticas y un Congreso que se prepara para el debate
El debate en torno al Presupuesto 2026 evidencia que el Gobierno busca consolidar su narrativa de recuperación económica y superación de la crisis, mientras la oposición insiste en que persisten los efectos sociales del ajuste. Entre el optimismo oficialista y las advertencias opositoras, se abre una nueva etapa de discusión legislativa que pondrá a prueba la capacidad de negociación del Ejecutivo para transformar su plan en ley.

El presidente Javier Milei presentó en cadena nacional el proyecto de Presupuesto 2026 y aseguró que “lo peor ya pasó”. La exposición, realizada antes del cierre del año legislativo, desató una ola de reacciones en todo el arco político, que utilizaron las redes sociales para fijar posición.
El oficialismo y sus aliados más cercanos respaldaron con firmeza el rumbo económico. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sostuvo que el plan marca “el proyecto de un país que quiere crecer”, reivindicó el equilibrio fiscal como eje central y advirtió que las reformas pendientes en el Congreso son claves para consolidar el cambio. En sintonía, el gobernador entrerriano Rogelio Frigerio habló de un “compromiso innegociable con el equilibrio fiscal y la baja de inflación y la pobreza”, aunque reconoció que “muchos argentinos todavía la pasan mal”.
En contraste, la oposición se mostró escéptica y marcó contradicciones entre el discurso y la realidad. El diputado Pablo Juliano señaló que “lo peor no pasó” y cuestionó que el oficialismo cerrara la comisión de Presupuesto en 2024, reclamando hechos concretos más que palabras. El senador Maximiliano Abad criticó el aislamiento del Gobierno y recordó que el año pasado el Ejecutivo retiró el proyecto tras negarse a introducir cambios.
Otros dirigentes apuntaron directamente a la credibilidad del anuncio. Maximiliano Ferraro consideró que Milei “recuperó la serenidad” pero dudó de las promesas de mayores recursos para jubilaciones, salud y educación mientras mantiene vetos sobre leyes que fortalecen esas áreas. Leopoldo Moreau ironizó con un “che, Milei” y acusó al Presidente de hablarle más al FMI que a la sociedad argentina.
Desde Unión por la Patria, Germán Martínez denunció recortes en áreas estratégicas: reducción del 6% del PBI en educación, eliminación de fondos para ciencia y para escuelas técnicas, y el freno al Fondef de defensa. El radical Julio Cobos también planteó reparos, al advertir que “no se gobierna atropellando al que piensa distinto ni abandonando a quienes necesitan de la presencia del Estado”, y reivindicó el presupuesto como herramienta para definir prioridades de distribución, más allá del mercado.
