5 de octubre de 2026

Javier Milei a los inversores franceses: «Son bienvenidos a llenarse los bolsillos»

La apuesta de Milei es clara. Pero queda en claro que el desafío será demostrar que el atractivo para quienes llegan a “llenarse los bolsillos” también puede convertirse, en términos concretos, en más producción, empleo, exportaciones y oportunidades para la economía argentina.  

Foto: Le Point

Javier Milei llegará esta semana a Francia con una consigna definida: convencer al capital europeo de que la Argentina es un destino atractivo para invertir.

Antes de desembarcar en París para participar de una nueva edición de la “Argentina Week”, el Presidente dejó una frase que sintetiza el enfoque económico de su Gobierno: “Los inversores son bienvenidos para venir a llenarse los bolsillos en la Argentina”.

El mensaje, formulado en una entrevista con el medio francés Le Point, expone sin demasiados rodeos cuál es la lógica con la que el Gobierno busca atraer capitales: ofrecer previsibilidad, protección de la propiedad privada y reglas favorables para grandes proyectos de inversión.

En ese marco, Milei volvió a defender el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y cuestionó duramente a quienes ponen reparos sobre sus alcances, a quienes calificó de “analfabetos económicos”.

La estrategia oficial tiene un argumento concreto detrás. El Gobierno sostiene que el RIGI ya permitió impulsar proyectos de gran magnitud en sectores como energía, minería e infraestructura. Según datos oficiales publicados en junio, había 16 proyectos aprobados por unos US$29.892 millones y otros 25 en evaluación por más de US$111.000 millones.

Pero detrás de las cifras aparece el debate de fondo: qué obtiene la Argentina a cambio de ofrecer condiciones especiales al capital de gran escala.

Milei plantea que la rentabilidad de las empresas no debe ser vista como un problema, sino como el motor capaz de generar empleo, producción, exportaciones y crecimiento. “Sus ganancias van a crear empleo y prosperidad para los argentinos”, sostuvo el mandatario.

La cuestión, sin embargo, pasa por determinar cuánto de esa rentabilidad se transforma efectivamente en desarrollo local, puestos de trabajo sostenibles, proveedores nacionales y mayores ingresos para el Estado.

El propio Gobierno busca mostrar que existe un vínculo entre las grandes inversiones y la economía doméstica. En septiembre informó, por ejemplo, que un proyecto de expansión de MEGA S.A. bajo el RIGI contempla una inversión de US$365,4 millones, la creación de 770 empleos directos e indirectos y un aumento del 27% en la capacidad de procesamiento.

En paralelo, Economía anunció una ronda de negocios destinada a conectar a los grandes inversores del RIGI con proveedores argentinos. Según la información oficial, el 86% de lo invertido en los proyectos del régimen se destina a empresas nacionales y más de 1.200 proveedores participan actualmente de esas cadenas de valor.

El viaje a Francia, por lo tanto, no será solamente una escala diplomática o empresarial. También funcionará como una nueva vidriera para el modelo económico de Milei: una Argentina que pretende competir por capitales internacionales mediante incentivos, estabilidad normativa y apertura económica.

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