Cacerolazos en CABA durante el discurso de Milei, opacaron la cadena nacional y expusieron la tensión social
El Presupuesto 2026, lejos de ser solo un debate parlamentario, aparece ya como un nuevo escenario de disputa entre la Casa Rosada y la calle.

El presidente Javier Milei presentó en cadena nacional el Presupuesto 2026, pero mientras defendía el equilibrio fiscal como eje de su gestión, en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano se multiplicaban los cacerolazos y protestas contra el Gobierno.
El contraste fue notorio: en el mensaje grabado, Milei adoptó un tono más moderado que en otras ocasiones, insistió en que “lo peor ya pasó” y prometió aumentos a jubilados, universidades y salud, además de guiños al sector empresarial y posibles mecanismos de financiamiento estatal para la obra pública. Sin embargo, los anuncios resultaron escasos frente a la magnitud de la crisis y llegaron en un contexto de creciente malestar social.
Las calles hicieron evidente esa brecha. Hubo registros de cacerolazos en barrios como Recoleta, Balvanera, San Telmo, Caballito y Saavedra, así como en ciudades bonaerenses como La Plata. Uno de los focos más importantes se concentró en la intersección de Acoyte y Rivadavia, en Caballito, donde cientos de manifestantes reclamaron no solo por el ajuste sino también contra las presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que salpican a Karina Milei, hermana del Presidente y secretaria General de la Presidencia.
La simultaneidad entre la exposición televisiva y el repicar de las cacerolas reveló una fractura evidente entre la narrativa oficial y la percepción ciudadana. Mientras el Gobierno intenta instalar la idea de un horizonte de recuperación, amplios sectores sociales ven en el ajuste una carga insoportable y en las promesas oficiales, contradicciones difíciles de sostener.
